En una decisión histórica que ya divide al mundo deportivo, World Athletics anunció que, a partir del 1 de septiembre, todas las atletas que compitan en la categoría femenina en pruebas de ranking mundial deberán someterse a una prueba genética única para detectar la presencia del gen SRY. La medida debutará en los Campeonatos del Mundo de Atletismo de Tokio (13 al 21 de septiembre) y busca, según la entidad, proteger la integridad del deporte femenino priorizando la biología sobre la autoidentificación de género.
Un Debate que atraviesa décadas
El atletismo no es ajeno a la controversia en torno a la elegibilidad femenina. Desde los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, donde se practicaron pruebas cromosómicas que revelaron anomalías en ocho atletas (siete de ellas con resistencia a la testosterona), hasta las normas que limitaron los niveles hormonales en casos como el de Caster Semenya, la tensión entre ciencia, identidad y equidad ha marcado la agenda.
En marzo de este año, el Consejo de World Athletics aprobó las recomendaciones de un grupo de trabajo que analizó durante más de un año el cruce entre biología, derecho y deporte. Entre sus sugerencias estaba la unificación de las normativas para atletas con DSD y transgénero, lo que desembocó en el actual requisito genético.
El tema ganó fuerza tras la polémica en el boxeo olímpico de París 2024, donde compitieron atletas con perfiles genéticos masculinos en categorías femeninas, generando críticas sobre justicia y seguridad.
La prueba del gen SRY: qué es y cómo se aplicará
El gen SRY, ubicado en el cromosoma Y, activa el desarrollo de testículos y la producción de testosterona en la pubertad masculina. Para World Athletics es un indicador fiable del sexo biológico.
La prueba será única en la vida de cada atleta, se podrá realizar mediante sangre o hisopado bucal, y estará a cargo de las federaciones nacionales antes de inscribir a sus representantes en torneos oficiales.
Las reglas actualizadas (C3.3A y C3.5A) establecen como elegibles en la categoría femenina a:
- Mujeres biológicas con cromosomas XX.
- Mujeres trans que hayan recibido testosterona en procesos de afirmación masculina, tras al menos cuatro años de espera.
- Hombres biológicos con Síndrome de Insensibilidad Completa a los Andrógenos (CAIS).
- Algunos casos de DSD bajo condiciones específicas de reducción de testosterona.
Quedarán excluidas:
- Mujeres trans que hayan pasado la pubertad masculina.
- Atletas con gen SRY activo, salvo excepciones como CAIS.
World Athletics asegura que se respetará la privacidad, no se exigirá cirugía y se cumplirán estrictamente las leyes de protección de datos.
Sebastian Coe: “No hay techo de cristal biológico”
El presidente de World Athletics, Sebastian Coe, defendió con firmeza la normativa:
“Nuestra filosofía es proteger y promover la integridad del deporte femenino. Es fundamental que las mujeres sientan que compiten en igualdad, sin un techo de cristal biológico. En la élite, para estar en la categoría femenina hay que ser biológicamente mujer”.
Opiniones divididas
La medida ha encendido un debate mundial.
A favor:
- La exnadadora olímpica Sharron Davies se ofreció a pagar las pruebas de atletas cuestionadas, pidiendo transparencia en los resultados.
- El biólogo evolutivo Colin Wright celebró la decisión como “una herramienta extremadamente fiable para proteger la equidad competitiva”.
En contra:
- El científico Andrew Sinclair, descubridor del gen SRY en 1990, la calificó de “equivocada”, señalando riesgos de falsos positivos, errores logísticos y exclusiones injustas.
- La atleta no binaria Nikki Hiltz afirmó que “no es un problema real en el atletismo” y que la normativa solo alimenta discriminación.
- Organizaciones como Fare advierten sobre posibles violaciones de privacidad y un uso “defectuoso de la ciencia”.Rumbo a Tokio 2025: Incertidumbre y Expectativa
Las federaciones nacionales ya se apresuran a aplicar la normativa. La India confirmó que todas sus atletas pasarán el test antes de Tokio, mientras que en Canadá debieron desechar lotes de pruebas por fallas técnicas.
A las puertas del campeonato mundial, persiste la incógnita: ¿quiénes quedarán fuera? Se esperan apelaciones y tensiones, mientras otras disciplinas como la natación y el boxeo observan con atención.
El atletismo femenino se encuentra ante un dilema histórico: ¿la biología como salvaguarda de la justicia deportiva, o la inclusión plena como reflejo de la sociedad actual?
Tokio 2025 podría marcar el rumbo definitivo.