Jordan Smith es un profesor de tenis australiano, de 29 años de edad, que ha pasado de la oscuridad del circuito amateur a convertirse en el protagonista de una de las historias más inverosímiles del llamado deporte blanco.
En la previa del Torneo Abierto de Australia –narra el portal “ESPN”–, su nombre saltó a la fama internacional este mismo miércoles 14 de enero, tras coronarse campeón del innovador torneo 1 Point Slam, celebrado en la mítica Rod Laver Arena, de Melbourne, en Australia.
De esa forma, Smith se lleva un millón de dólares australianos (Aproximadamente 670.000 dólares estadounidenses).
Smith, quien reside en Sídney, también en Australia, y trabaja habitualmente en la Castle Hill Tennis Academy, logró imponerse en un formato de competición único, donde cada enfrentamiento se decidía a un solo punto.
Antes de este hito, la carrera de Smith en el tenis profesional había sido discreta, habiendo alcanzado su mejor posición histórica en el ranking ATP en el puesto N°1.141, durante la temporada 2023.
Pero, increíblemente, en este torneo, superó las fases previas estatales de Nueva Gales del Sur para obtener un codiciado lugar en el cuadro principal del evento millonario.
La magnitud de su hazaña radica principalmente en el calibre de los oponentes a los que tuvo que enfrentar y superar.
Y, si no, veamos: En una de las rondas más comentadas de la jornada, Smith se plantó frente a Jannik Sinner, el N°2 del mundo, y lo superó.
La tensión del momento fue tal, que el campeón italiano cometió una costosa falta de servicio, un error humano que entregó el pase a la siguiente ronda a un incluso incrédulo Smith.
El éxito de Jordan Smith también fue posible gracias a la estructura del 1 Point Slam, estructura que fue diseñada específicamente para nivelar el campo de juego entre profesionales y aficionados.
Según el reglamento del torneo, los jugadores profesionales sólo contaban con una oportunidad de saque, eliminando el margen de error que otorga el segundo servicio.
Por el contrario, los jugadores con estatus amateur, como Smith, mantenían el privilegio de realizar dos intentos de saque.
Tras avanzar con paso firme, Smith se encontró en las rondas finales frente a Amanda Anisimova, una de las figuras más destacadas del circuito WTA (de mujeres), a quien logró vencer manteniendo la calma.
Luego de derrotar a Pedro Martínez, la gran final lo enfrentó a la tenista taiwanesa Joanna Garland, actual N°117 del ranking mundial, quien también había realizado un torneo impecable, habiendo eliminado a varios favoritos masculinos y femeninos.
En el punto decisivo, por el millón de dólares, el estadio guardó un silencio absoluto mientras Smith se preparaba para devolver el servicio.
Así, con un golpe certero y aprovechando una ligera imprecisión de Garland, Smith selló su victoria definitiva, para caer de rodillas sobre la superficie azul de la Rod Laver Arena mientras el público estallaba en una ovación ensordecedora.
Curiosamente, el premio de un millón de dólares australianos representa para Smith una suma de dinero que supera con creces todas las ganancias acumuladas durante su breve etapa en el circuito profesional ITF y Challenger (RG).