Este lunes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se movilizó hasta El Arepazo, en la ciudad de Doral, Florida, en un encuentro privado con venezolanos, nicaragüenses y cubanos.
El Arepazo no es solo un restaurante, es también un lugar emblemático para la manifestación de los venezolanos de Florida, sirviendo de punto de encuentro para el exilio venezolano y cubano.
Dentro del establecimiento a Trump lo esperaban decenas de personas que al unísono gritaban “¡Estados Unidos, Estados Unidos!” y luego aplaudieron al presidente cuando cruzó la puerta.
Además de saludar a los presentes, el mandatario aprovechó para llevarse algunas arepas de regreso a Washington DC en el Air Force One.
La presencia de Trump en Doral contó con un gran despliegue de seguridad y la presencia de cientos de personas afuera de El Arepazo