La administración de Donald Trump incrementó el número de naciones cuyos ciudadanos deben depositar una garantía económica de 15.000 dólares para obtener visas de negocios o turismo, una estrategia diseñada para reducir los costos de deportación y las estancias no autorizadas

La medida, orientada a las categorías de negocios y turismo, sumó doce nuevas naciones a las 38 que ya integraban el programa | Foto AFP
El gobierno de EE UU anunció este miércoles la ampliación de la lista de países cuyos ciudadanos debieron depositar una fianza de 15.000 dólares para obtener visados de no inmigrante.
La medida, orientada a las categorías de negocios y turismo, sumó 12 nuevas naciones a las 38 que ya integraban el programa.
Las restricciones entraron en vigor el 2 de abril para territorios como Nicaragua y Granada.
El programa surgió el año pasado como una herramienta para frenar las estancias prolongadas más allá del período autorizado.
Esta iniciativa formó parte de la ofensiva de la administración Trump contra la inmigración irregular. El mecanismo estableció que la fianza se devolviera al titular solo si este regresó a su país de origen dentro del plazo estipulado o si, finalmente, decidió no realizar el viaje.
El Departamento de Estado justificó la exigencia económica basándose en los costos operativos del sistema migratorio.
Las autoridades señalaron que enviar de vuelta a un inmigrante irregular costó al contribuyente estadounidense un promedio de 18.000 dólares.
Con este depósito previo, el gobierno buscó mitigar el impacto financiero derivado de los procesos de deportación y asegurar el cumplimiento de los términos del visado.
Alcance geográfico de la medida
Además de la incorporación de Nicaragua y Granada, el programa sumó a Camboya, Etiopía, Georgia, Lesoto, Mauricio, Mongolia, Mozambique, Papúa Nueva Guinea, Seychelles y Túnez.
En el continente americano, la lista ya incluyó previamente a Venezuela, Cuba, Dominica y Antigua y Barbuda.
La gran mayoría de los países afectados se concentraron en África, seguidos por naciones de Asia, Eurasia y Oceanía como Bangladés, Bután, Nepal y Fiyi.
Paralelamente, Washington mantuvo congelados los trámites de visados de inmigrante en 75 países.