Tras año y medio de separación, Aurora Superlano compartió un conmovedor testimonio sobre su reciente visita a su esposo, Freddy Superlano, en el centro de reclusión El Rodeo I. A través de sus redes sociales, describió un encuentro marcado por la distancia física de un cristal que impidió cualquier contacto, limitándose a un intercambio de miradas que evidenció las huellas del prolongado encierro. Pese al desgaste físico que denunció, Aurora resaltó que la dignidad del dirigente político permanece intacta, enfatizando que su privación de libertad responde únicamente a sus convicciones ideológicas y al ejercicio del pensamiento crítico en el país.
El relato, acompañado de una imagen recreada de la visita, busca visibilizar las condiciones de los detenidos por causas políticas en Venezuela justo en medio del debate nacional sobre la Ley de Amnistía. Para los familiares, ver el rostro del encierro es un recordatorio de las facturas que el conflicto político ha pasado a nivel humano. Con el mensaje «Que el mundo sepa cómo se ve un preso político», la publicación se ha convertido en un símbolo de la exigencia de libertad plena, subrayando que, aunque el tiempo transcurre, la resistencia moral de quienes permanecen tras las rejas se mantiene como un pilar fundamental de su causa.