Durante años, los pasillos del Conservatorio Vicente Emilio Sojo en Barquisimeto, estado Lara, fueron el escenario ideal para descubrir que el talento no tiene límites. Allí nació el ensamble Lara Somos, cuyos integrantes no imaginaban que, años después, se consolidarían como una agrupación emblemática del Programa de Educación Especial de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela.
Desde 2005, la agrupación destaca no solo por su calidad técnica, sino por la fuerza vocal de músicos que han demostrado que la discapacidad visual no es un obstáculo para alcanzar los sueños.
José Coronado, director de la agrupación cuenta que con el paso de los años se han dedicado a innovar dentro de la música venezolana y de todo el mundo, “hemos tenido la oportunidad de hacer música japonesa y portuguesa, siempre manejando a través del Sistema de Orquestas la universalidad del lenguaje de la música”.
Explica que actualmente Lara Somos está conformada por 15 integrantes, entre voces y músicos quienes se desempeñan en la batería, maracas, guitarra, piano y percusión. Cada uno juega un rol fundamental para transmitir la esencia de la agrupación ante un público que desea conocerlos.
“Cada aplauso significa nunca rendirse”, bajo esta premisa Coronado manifiesta el orgullo que siente al recibir junto a sus compañeros el reconocimiento de otras personas que buscan de la música un motivo para seguir adelante ante cualquier adversidad. “Siempre he creído que la música tiene que ver mucho con la filosofía de la capacidad de asombro ante la vida”, recalca.
Un talento que trasciende a otras latitudes
Por su parte, Gustavo Flores, quien se desempaña como el tenor uno dentro de la agrupación señala que “la parte bonita de la historia” es que en un principio lo hacían como para pasar los ratos libres mientras entraban a otras materias en el conservatorio, “alguien nos dijo ‘ustedes pueden hacer eso ya más formal’ y así empezó Lara Somos como tal, ya no tocábamos solo instrumentos sino que ahora hacemos música vocal e instrumental”.
Recuerda que antes solo eran cuatro integrantes, ahora la agrupación es amplia con más sonoridades y combinaciones de timbres para renovar el repertorio. En ese sentido, comenta con alegría que gracias al Sistema, han podido visitar otras latitudes para realzar el talento larense.
“En 2013 tuvimos en el Festival de Salzburgo junto al Coro de Manos Blancas, en el 2015 también estuvimos en la ciudad de Milán, Italia, en el marco de la Expo Milán, en 2017 sí fue una gira nuestra en Japón y en 2018 nuevamente, y en 2025 estuvimos en Canadá”, relata.
Es así, como asegura que pese a las adversidades todo es posible. “Cada uno de nosotros tiene sus sueños y la única manera de materializarlo es trabajar en base a eso, nada perdemos con intentarlo”.
Un laboratorio musical
Juan Carlos Montilla, bajo vocal de la agrupación, detalla que hoy día el repertorio es amplio “podemos cantar a capela, como también podemos cantar con toda la banda (…) muchas veces Lara Somos se convierte un laboratorio porque empezamos a fusionar varios géneros, empezamos a mezclar diferentes fases rítmicas de distintas culturas y lugares, pero tratando siempre de mantener nuestra esencia, del estado y del país”.
Señala que incluso han combinado la cumbia con el golpe tocuyano, una fusión interesante que ha sido agradable para el público.
Montilla destaca además la reciente participación de la agrupación en la celebración del 51 aniversario de El Sistema en las instalaciones del Teatro Juares de Barquisimeto, donde los músicos ofrecieron un repertorio que fusionó la tradición venezolana con nuevos sonidos.
Con la mirada puesta en el futuro, Lara Somos se prepara para celebrar su 21 aniversario, con el objetivo de convertir la agrupación en un proyecto de formación que inspire la creación de nuevos núcleos en todo el país. Para este año, su meta más ambiciosa es la gira nacional «Lara Somos Sinfónico», un espectáculo que promete elevar su «laboratorio musical» a una escala sin precedentes.



