El presidente Nicolás Maduro ha vuelto a abordar la problemática de los “narcoalcaldes” en el Zulia, instando al recién electo gobernador, Luis Caldera, a establecer una “mano dura” contra las mafias que operan en la región. Durante la juramentación de Caldera en la plazoleta de la Basílica de la Chinita, en Maracaibo, Maduro enfatizó la necesidad de unir esfuerzos cívico-militares y policiales para lograr un Zulia libre de sicarios y actividades delictivas.
Maduro subrayó su compromiso de “limpiar” el estado de las actividades ilícitas y pidió a las autoridades ahondar en las investigaciones para “liberar” al Zulia de la criminalidad. Su mensaje fue claro: no habrá impunidad para aquellos que se beneficien de la corrupción y el narcotráfico. “Y el que se coma la luz, pa’l pote, compadre. No me importa como se llame, no me importa el cargo que tenga. Caiga quien caiga”, afirmó el mandatario.
Maduro busca restaurar la seguridad en una de las regiones más afectadas por el crimen organizado. “Paz y paz para el pueblo del Zulia”, concluyó, dejando claro que la lucha contra el delito y la criminalidad en Venezuela es una de sus prioridades.