Camila Arena, actriz y periodista, cuya imagen figura en una serie de videos que intentan lavar la imagen de Delcy Rodríguez dijo que las piezas fueron utilizadas sin su consentimiento y que fue contratada de palabra para un trabajo freelance
Camila Arena, actriz y periodista argentina, publicó en su cuenta de Instagram una serie de videos donde explicó su versión sobre la utilización de su imagen en videos vinculados a una campaña de propaganda a favor del régimen venezolano. Arena relató sentirse nerviosa y avergonzada por la exposición, pero subrayó que fue víctima de manipulación, ya que el material fue editado sin su consentimiento para simular reportajes periodísticos. “Fui editada, fui estafada”, expresó, remarcando que su participación se limitó a un trabajo actoral sin relación política y que nunca autorizó el uso de su imagen en ese contexto.
Arena detalló que estudió periodismo en Chile y que siempre se interesó por la situación de Venezuela, entrevistando a compañeros migrantes y abordando el tema en su formación académica. “Me pone triste ahora estar del otro lado, sin quererlo”, afirmó, aclarando que no se excusa en su juventud, pero que este episodio le deja una lección sobre la importancia de los contratos y la desconfianza en el ambiente profesional.

La actriz insistió en que realizó un trabajo freelance de actuación, no de periodismo, y que jamás fue informada sobre el destino político del material. “No firmé nada, nunca autoricé, nunca se me dijo que era para un noticiero”, aclaró, enfatizando que desconoce a los demás actores involucrados y que no tiene vínculo con la empresa productora. Arena manifestó preocupación por la posibilidad de que personas en Venezuela crean que los videos son reales, debido a la falta de fuentes para contrastar la información.
Arena remarcó: “No estoy a favor del régimen y lo que más me duele también es pensar que si a alguien le llegó esta publicidad en Venezuela y no tiene otro medio con qué contrarrestar esa información, piense que esto es verídico. Disculpas por la ingenuidad, no por lo que dije, porque está todo compaginado y no, no soy yo, estaba actuando”. Sostuvo que nunca ejerció el periodismo político y que su labor profesional está centrada en el marketing.

En sus declaraciones, Arena se dirigió especialmente a la audiencia venezolana, reiterando su empatía y apoyo a quienes luchan contra las fake news. “Yo no soy esa, o sea, soy, pero no soy”, insistió, relatando que siempre ha seguido la causa venezolana y recomendó la película “Simón”, del director Diego Vicentini, como muestra de su interés personal por la situación del país.
La actriz subrayó que fue víctima de una edición manipulada que la hace aparecer como periodista de distintos países presentando titulares favorables al régimen. “Estoy afectada, estoy nerviosa, pero siento que se va a pasar y eso, me tengo que quedar con la tranquilidad de que soy buena persona, soy profesional, trabajo desde muy chica y nunca tuve un inconveniente. Sé mis valores, sé en lo que creo. Nunca salí a hablar en redes sociales de política, pero ahora también estoy más grande, no me da tanta vergüenza y tampoco me voy a poner a decir por quién voto y por quién no”, expresó.
Una red de propaganda del régimen de Delcy Rodríguez en YouTube usó actores en Argentina y utilizó sin autorización contenidos de Infobae
Por último, Arena reafirmó su posición: “Si algo sí puedo aclarar y sin vergüenza es que estoy del lado contrario al régimen chavista, Delcy Rodríguez y todo lo que representan”. Invitó a quienes tengan dudas a comunicarse con ella y reiteró que no tiene relación con ninguna operación política ni con periodismo partidario. Finalizó asegurando que continuará con su carrera actoral y profesional, defendiendo su integridad y valores democráticos. “Fui editada, fui manipulada. No son mis convicciones. Gracias por escuchar”, concluyó.
Una red de propaganda a favor de Delcy Rodríguez
La campaña develada por la web Cazadores de Fake News y denominada “Hispan Online”, fue una operación de influencia digital que utilizó al menos 30 canales de YouTube, 30 sitios web y una red de cuentas en Instagram y Facebook para difundir contenidos propagandísticos favorables a la administración de Delcy Rodríguez. Los videos, producidos con actores reales y presentadores argentinos, simularon coberturas noticiosas internacionales y fueron distribuidos exclusivamente como anuncios pagados, acumulando más de 47,5 millones de visualizaciones. Para reforzar la apariencia de legitimidad, los videos incorporaron fragmentos de medios reconocidos como Infobae, Reutersyagencias de noticias, mezclando información auténtica con narrativas alineadas con intereses políticos del régimen venezolano.
La investigación de Cazadores de Fake News identificó que los actores contratados grabaron frases fragmentadas con distintos acentos para lo que les fue presentado como un piloto sin relación política. Sin embargo, los materiales fueron editados para construir piezas propagandísticas y, en el caso de Arena, presentarla como presentadora de noticias. La pauta publicitaria fue gestionada por F. G. Medios SA y la producción audiovisual es atribuida a QSocial, empresa argentina dedicada al marketing político, aunque su director negó cualquier vínculo tras ser consultado por medios.
La campaña estuvo orientada a consolidar la imagen de Delcy Rodríguez y a influir en la percepción de la audiencia venezolana, recurriendo a la manipulación de la identidad visual de medios y al uso de actores para amplificar el alcance de mensajes políticos en plataformas digitales.