El ministro de Interior, Diosdado Cabello, ofreció este martes un balance sobre los trabajos de identificación que se llevan a cabo tras las acciones militares ejecutadas por Estados Unidos el pasado 3 de enero. Según el reporte oficial, las autoridades se encuentran en una etapa compleja de labores forenses para determinar la identidad de los fallecidos durante los bombardeos que afectaron a Caracas y tres estados aledaños.
Cabello enfatizó que la magnitud de las explosiones ha dificultado enormemente el proceso, debido al estado en que fueron hallados muchos de los restos en los sitios de impacto.
«Las explosiones fueron tan fuertes que hay personas que no sabemos dónde están», dijo Cabello en una rueda de prensa. Gente «fragmentada de tal manera que es imposible» identificar, quedaron en «pedacitos», describió.
La operación, que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York para enfrentar cargos legales, dejó un saldo oficial de al menos cien personas fallecidas. Entre las víctimas se contabilizan unos 55 uniformados, incluyendo a 32 ciudadanos cubanos que formaban parte del esquema de seguridad presidencial al momento del ataque. Las autoridades han calificado la situación como un reto técnico sin precedentes para los equipos de criminalística, dado que la violencia de las detonaciones causó una fragmentación tal que ha hecho casi imposible el reconocimiento inmediato de varias de las víctimas.
Cabello detalló que hay personas desaparecidas de las que aún no se tiene rastro. Mientras los especialistas continúan trabajando en la recolección de pruebas y análisis genéticos, la incertidumbre persiste entre los familiares de quienes custodiaban la zona.
Por ahora, el Gobierno provisional mantiene el despliegue de los servicios forenses para intentar dar respuesta sobre el paradero y la identidad de cada uno de los afectados en este acontecimiento que ha cambiado el rumbo político del país.