El Gobierno de Rusia anunció este jueves 1 de enero que entregó a Estados Unidos supuestas pruebas del intento de ataque achacado a Ucrania contra una residencia del presidente ruso, Vladimir Putin, en Nóvgorod, en el noroeste del país, en medio de las negociaciones para un alto el fuego.
El Ministerio de Defensa indicó que «los materiales que contienen datos de ruta descifrados y el controlador del dron ucraniano», derribado en la noche del 29 de diciembre de 2025, fueron entregados «a un representante de la oficina del agregado militar en la Embajada de Estados Unidos en Moscú», según reza un breve comunicado publicado en su canal de Telegram.
El Kremlin afirmó que dicho intento de ataque no es solamente una agresión contra Putin, sino que también contra su homólogo estadounidense, Donald Trump, y sus «esfuerzos» por alcanzar una solución negociada a la invasión rusa de Ucrania.
Asimismo, las autoridades rusas dijeron entonces que «este tipo de acciones imprudentes no quedarán sin respuesta».
Europa Press