El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos afirmó el miércoles 14Ene, que un agente federal –que el Ayuntamiento ha atribuido a las autoridades migratorias– disparó en la pierna a un supuesto «extranjero ilegal de Venezuela» en Minneapolis, días después de que un miembro del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) asesinara de un tiro a Rene Good, de 37 años, lo que ha provocado protestas y una investigación federal.
«Agentes del orden público federal estaban realizando una parada de tráfico en Minneapolis dirigida a un extranjero ilegal de Venezuela», comienza el comunicado difundido en redes sociales, que indica que «en un intento por evadir el arresto, el sujeto huyó del lugar en su vehículo y se estrelló contra un coche estacionado», tras lo que «huyó a pie».
A continuación, el agente lo habría alcanzado, pero mientras el individuo se resistía, otras dos personas salieron de un domicilio cercano y «atacaron al agente con una pala de nieve y un palo de escoba», una agresión a la que se habría unido la persona a la que perseguía. En esa situación, según la versión del Departamento, «temiendo por su vida», el agente disparó «para defenderse», alcanzando «la pierna» de la víctima.
«El agente y el sujeto atacados se encuentran hospitalizados. Ambos agresores se encuentran bajo custodia», indicó la cartera, que lamentó «este ataque contra otro valiente miembro de las fuerzas del orden» una semana después de que un miembro del ICE matara a tiros a Good, de nacionalidad estadounidense, en la misma localidad.
El Departamento de Seguridad Nacional acusó en el mismo texto al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, de «fomentar activamente una resistencia organizada contra ICE y los agentes del orden federal», poco antes de que los dos dirigentes hayan condenado la actuación del agente.
Por su parte, el Ayuntamiento de Minneapolis confirmó que «un hombre adulto ha recibido disparos de agentes federales de inmigración» e informó que «ha sido trasladado a un hospital local con lesiones que aparentemente no ponen en peligro su vida».
Al hilo, el gobierno local pidió a la población «que mantenga la calma», pese a «entender que hay indignación». En este sentido, la ciudad manifestó que «exige nuevamente que ICE abandone la ciudad y el estado de inmediato». «Respaldamos a nuestras comunidades inmigrantes y refugiadas; sepan que cuentan con todo nuestro apoyo», agregó.