Tras más de tres décadas lejos de la ceremonia, Macaulay Culkin volvió a los Globos de Oro y sorprendió al público con una aparición que marcó uno de los momentos más comentados de la gala, celebrada recientemente en Hollywood.
El actor, recordado mundialmente por su papel en «Mi pobre angelito», subió al escenario para presentar el premio al Mejor Guion cinematográfico adaptado, donde fue recibido con aplausos y ovaciones que agradeció visiblemente emocionado.
«Wow. Han pasado 35 años desde que estuve en los Globes. Gracias por darme la bienvenida», dijo, antes de bromear sobre su imagen ligada a la Navidad. «Sé que es raro verme fuera de la temporada navideña, pero sorprendentemente también existo el resto del año», agregó.
Minutos antes de su intervención, Culkin recorrió la alfombra roja acompañado de su esposa, la actriz Brenda Song, con quien compartió sonrisas y gestos de complicidad ante las cámaras.
El actor vistió un smoking negro con camisa blanca, mientras Song destacó con un vestido negro sin mangas y aberturas en la cintura, en una gala a la que Culkin no asistía desde 1991, cuando fue nominado como mejor actor por su papel de Kevin McCallister.