La estructura gubernamental venezolana experimenta una sacudida estratégica tras los recientes anuncios realizados por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. A través de canales oficiales, se confirmó una rotación de piezas clave que busca refrescar áreas sensibles de la gestión pública. Estos cambios no solo implican nuevas caras, sino también una reasignación de prioridades en sectores que impactan directamente en el día a día del ciudadano y en la narrativa política del país.
El Ministerio de Transporte ahora queda bajo el mando del VA Aníbal Coronado, quien asume el reto de modernizar la movilidad nacional tras la gestión de Ramón Velásquez Araguayán. Por otro lado, la cartera de Comunicación e Información da un giro intelectual con la llegada de Miguel Pérez Pirela; el filósofo y comunicador tendrá la tarea de liderar la estrategia de medios del Estado, apostando por su experiencia en el análisis político para fortalecer la difusión de la gestión oficial.
En este movimiento de fichas, Freddy Ñáñez deja la comunicación para enfocarse en el Ministerio de Ecosocialismo. Esta transición apunta a darle un perfil de mayor visibilidad a las políticas ambientales y de protección de los recursos naturales. El objetivo declarado es dinamizar la agenda ecológica del país, integrando la experiencia política de Ñáñez en la defensa de la «Pachamama» y la implementación de proyectos sostenibles en todo el territorio.