Defensores de derechos humanos advierten que estas liberaciones forman parte de una estrategia cíclica del régimen: liberar a un grupo visible de detenidos mientras se repone el “inventario” de presos políticos mediante nuevas capturas, especialmente por expresiones en el entorno digital.
Daniel Ortega liberó a 60 detenidos en Nicaragua tras advertencia de Estados Unidos por celebrar la captura de Nicolás Maduro
Los liberados permanecen bajo “libertad condicionada” luego de haber sido arrestados por interactuar en redes sociales con noticias sobre la caída del régimen venezolano
El régimen de Daniel Ortega liberó a alrededor de 60 personas detenidas en Nicaragua tras una advertencia directa de Estados Unidos, luego de que fueran arrestadas por celebrar en redes sociales la captura de Nicolás Maduro, ocurrida el pasado 3 de enero durante una operación liderada por Washington.
El Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas confirmó que los detenidos ya se encuentran en sus hogares, aunque bajo condiciones restrictivas, como la prohibición de salir de su ciudad y la obligación de firmar diariamente en dependencias policiales, lo que organizaciones de derechos humanos califican como una forma de represión encubierta.
Detenciones por “me gusta” y celebraciones digitales
Las detenciones se produjeron en operativos selectivos ejecutados por la Policía nicaragüense contra ciudadanos que dieron “me gusta”, compartieron o comentaron publicaciones relacionadas con la captura del exdictador venezolano Nicolas Maduro, aliado político del régimen de Ortega y Rosario Murillo.
De acuerdo con defensores de derechos humanos, al menos 60 personas fueron arrestadas en distintos puntos del país por expresiones digitales consideradas “hostiles” por el gobierno. Aunque varios fueron liberados rápidamente, 49 permanecieron encarcelados durante días, siendo reconocidos como presos políticos.
Presión internacional y reacción de Washington
La liberación se produjo tras un pronunciamiento público del Departamento de Estado de Estados Unidos, que calificó las detenciones como una muestra de la “paranoia” del régimen nicaragüense y exigió la liberación incondicional de todos los presos políticos, sin arresto domiciliario ni nuevas detenciones.
“El hecho de detener a ciudadanos por dar ‘me gusta’ en redes sociales evidencia el carácter represivo y el temor del régimen ilegítimo de Ortega y Murillo”, señaló la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental en un mensaje difundido en la red social X y replicado por la Embajada de Estados Unidos en Managua.
Liberaciones parciales y control político
La vocera del Mecanismo, Claudia Pineda, explicó que no existe una cifra exacta de excarcelados, pero que el número coincide con el de personas detenidas por pronunciarse sobre la caída de Maduro. “Los mandaron a sus casas, pero bajo vigilancia constante. Esto no es libertad plena”, advirtió.
Pineda también señaló que algunas liberaciones se produjeron de forma casi inmediata, lo que sugiere que las detenciones buscaron generar miedo y enviar un mensaje disuasivo a la población, más que sostener procesos judiciales formales.
Un patrón que se repite
Hasta diciembre de 2025, el Mecanismo contabilizaba al menos 62 presos políticos en Nicaragua, aunque reconoce que la cifra real podría ser mayor debido al temor de las familias a denunciar. El pasado 10 de enero, el régimen excarceló a 24 presos políticos bajo la figura de “convivencia familiar”, en un gesto interpretado como una señal hacia Washington tras su intervención en Venezuela.
Defensores de derechos humanos advierten que estas liberaciones forman parte de una estrategia cíclica del régimen: liberar a un grupo visible de detenidos mientras se repone el “inventario” de presos políticos mediante nuevas capturas, especialmente por expresiones en el entorno digital.