El Representante Permanente de Venezuela ante las Naciones Unidas, embajador Samuel Moncada, informó que sostuvo una reunión bilateral con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, en la que denunció la «agresión unilateral e injustificada» perpetrada por el gobierno de Estados Unidos, en horas de la madrugada del pasado 3 de enero de 2026, en territorio venezolano.
Moncada, ofreció los detalles del ataque armado no solo en Caracas sino en otros estados de Venezuela como Miranda, Aragua y La Guaira. “La agresión incluyó el despliegue masivo de aeronaves, helicópteros de combate y fuerzas especiales, en una operación progresiva que data de al menos el mes de agosto del año en curso, cuando inició el acumulamiento de fuerzas militares estadounidenses en el Caribe”.
Asimismo, el Representante Permanente de Venezuela en la ONU también dio a conocer “que los ataques causaron decenas de víctimas fatales y numerosos heridos, tanto civiles como militares, así como daños significativos a infraestructura civil, militar y vital, incluyendo puertos, aeropuertos, centros de almacenamiento de insumos médicos, viviendas y sistemas de telecomunicaciones”.
De igual manera, el diplomático venezolano subrayó que estos hechos constituyen una «violación flagrante» de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional, al tiempo que los calificó como un acto de guerra, un crimen contra la paz y un crimen de lesa humanidad. “Además, denunció el secuestro del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, S.E. Sr. Nicolás Maduro Moros, y de la primera dama, Dra. Cilia Flores de Maduro, mediante el uso de la fuerza militar, lo que representa una clara violación de las inmunidades de las que gozan los Jefes de Estado en ejercicio y que son reconocidas como tal, tanto por el derecho internacional, como por sentencias de tribunales internacionales”,
En ese sentido, cuestionó la actuación de las Naciones Unidas para propiciar la distensión y evitar la agresión, “lamento que la ONU no hubiese desempeñado un papel más activo y de condena a la amenaza del uso y del uso de la fuerza por parte del gobierno de los Estados Unidos de América contra la integridad territorial y la independencia política venezolana”.