La constante devaluación del bolívar está afectando severamente el poder adquisitivo. Las familias se han visto obligados a reducir o incluso eliminar el consumo de frutas y hortalizas.
Esta realidad se refleja en la abrupta disminución de las ventas, especialmente durante los últimos dos meses, según comerciantes del mercado Ruiz Pineda, ubicado en el oeste de Barquisimeto, estado Lara.
«Las ventas están duras» fue la frase que predominó entre las declaraciones de los vendedores consultados por El Informador Venezuela.
En uno de los puestos del mercado, Enderson Rodríguez, voceaba para atraer a los clientes. Cuando se le preguntó sobre el estado de las ventas, comentó que estas estaban muy “duras, han caído aproximadamente 50 %, pasando de vender unas 10 cestas de fresas a solo cuatro semanales”.
También señaló que los compradores han cambiado sus hábitos debido a la situación económica: “Ya no adquieren un kilo de algún producto, ahora compran por unidad, como tres tomates, cinco papas o pequeñas bolsitas por 100 bolívares”.

Según su perspectiva, el principal problema es el incremento del dólar, que no ha dejado de subir este año y cuyo aumento en el tipo de cambio repercute directamente en los precios.
Por su parte, Dilcia Rojas expresó una opinión similar sobre el impacto del dólar en los precios: “El dólar nos está matando”, -dijo- metafóricamente.
A veces “rematan” la mercancía
María Mendoza, quien atiende un puesto de verduras y ropa en el mercado mencionado, comentó que los precios de las hortalizas y frutas han incrementado significativamente, especialmente tras las fuertes lluvias en la región de los Andes, de donde proviene en gran parte el suministro.
Muchas cosechas se perdieron, lo que redujo la disponibilidad de productos y ocasionó un incremento en los precios. Asimismo, señaló que «la gente no tiene dinero: anteriormente, cuando se depositaban bonos, se veía un aumento en las ventas, pero ahora ni siquiera esos bonos tienen el mismo impacto. Por lo tanto, las ventas se han vuelto difíciles, han bajado como a la mitad”.

Entre los productos más costosos se encuentran la zanahoria y el tomate, con precios de Bs. 200 y Bs. 250, respectivamente. El saco de zanahoria, que tiene un peso de 40 kilos, solía costar $40, pero ahora alcanza entre $80 y $100.
Otros rubros como la yuca y el repollo, anteriormente muy asequibles con precios de $15 y $10 por saco, respectivamente, han experimentado un alza significativa tras las lluvias, llegando hasta los $45. Actualmente, el kilo de yuca tiene un costo de 100 bolívares, señaló Mendoza.

Las frutas y verduras, por ser productos perecederos, deben comercializarse en un lapso de dos o tres días. En algunos casos, ha sido necesario rematarlos para recuperar parte de la inversión, agregó.
Entretanto, Ana Lucía Pernalete, junto a Pausides Pernalete, comentó que compran pequeñas cantidades de algunos productos y hojas verdes para sazonar. «La prioridad es adquirir alimentos que rindan más, como harina, pasta y arroz, aunque estos también tienen precios elevados, al igual que los granos».
Fedeagro
En declaraciones recientes reseñadas por Contrapunto, el director de Hortalizas de Fedeagro, Emilio Breindembach, expuso la necesidad de mejorar el poder adquisitivo del venezolano, porque precisamente la la demanda de hortalizas y frutas había disminuido considerablemente, según los propios agricultores. ac