El Ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, aseguró este lunes que las recientes acciones de Estados Unidos no lograrán empañar las festividades decembrinas en el país. Sus declaraciones surgen como respuesta al despliegue militar estadounidense en el Caribe, una operación que Washington justifica como lucha contra el narcotráfico, pero que Caracas denuncia firmemente como una amenaza directa para forzar un cambio de Gobierno.
Cabello calificó los últimos meses como «27 semanas de locura imperial», denunciando una campaña sistemática de acoso, persecuciones y ataques. El ministro vinculó este asedio a incidentes recientes, incluyendo ataques contra embarcaciones y la confiscación de buques petroleros, señalando que estas acciones forman parte de una estrategia de «piratería» contra los recursos y la soberanía del pueblo venezolano.
Durante su intervención, el funcionario enfatizó que el conflicto radica en la resistencia de Venezuela ante potencias externas. «A ellos no les gustan los pueblos dignos que exigen respeto; les gustan los sumisos», afirmó, destacando que la mayoría de los venezolanos posee un carácter libertario que no se doblegará ante las presiones extranjeras.
Este cruce de declaraciones ocurre en un momento de máxima tensión, luego de que el presidente Donald Trump anunciara la destrucción de una «gran instalación» vinculada a redes de narcotráfico. Aunque Trump no especificó la ubicación exacta del ataque, el Gobierno venezolano mantiene su postura de alerta ante lo que considera una escalada en las agresiones contra su territorio.