
La nueva cabeza del régimen de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el miércoles que en los próximos días se presentará a la Asamblea Nacional una reforma a la principal ley minera del país, uno de los temas en la agenda de Secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, de visita en Caracas.
Rodríguez habló al término de una reunión con Burgum, a la que asistió Diosdado Cabello, en la que se abordaron las oportunidades de inversión en la industria minera, incluyendo mecanismos para simplificar los trámites burocráticos y fomentar la inversión de capital. Burgum está acompañado de unas dos docenas de empresas mineras.
Agregó que el jueves sostendrá una reunión para revisar la agenda energética que se inició con el secretario de Energía, Chris Wrigh, quien visitó Caracas a mediados de febrero.
“Las oportunidades que existen para una colaboración y una sinergia entre los dos grandes países de Estados Unidos y Venezuela no tienen límites”, dijo Burgum,en el Palacio de Miraflores donde estuvieron reunidos.
Un informe del gobierno venezolano de 2018 sobre yacimientos minerales utilizó términos clave de la industria minera, como reserva y recurso, indistintamente, lo que dificulta determinar las mediciones reales.
Un mapa oficial publicado en 2021 mostró reservas de antimonio, cobre, níquel, coltán, molibdeno, magnesio, plata, zinc, titanio, tungsteno y uranio, pero no detalló los volúmenes.
En Venezuela aún no se han explorado reservas de tierras raras.
La Asamblea Nacional venezolana prepara una reforma a la legislación minera, que incluye disposiciones que permitirían a empresas extranjeras explotar oro, diamantes y tierras raras, según declaró esta semana Jorge Rodríguez, hermano de la presidenta encargada y jefe del parlamento. La legislación minera vigente en Venezuela data de 1999.
El país sudamericano adeuda miles de millones de dólares a conglomerados industriales, petroleras y mineras tras una profunda ola de nacionalizaciones hace dos décadas.
Trump ha elogiado en público a Rodríguez por su cooperación con Estados Unidos y ha elogiado a Venezuela como “nuestro nuevo amigo y socio” en su discurso anual sobre el Estado de la Unión.
Tras bambalinas, sin embargo, Washington ha estado ejerciendo presión, construyendo un caso legal contra Rodríguez que podría incluir cargos por corrupción y lavado de dinero, dijeron fuentes a Reuters.


