El Centro Nobel de la Paz emitió este 15 de enero una aclaratoria técnica que ha generado un fuerte eco en la política internacional. La organización puntualizó que, aunque la medalla física del galardón puede cambiar de dueño o ser transferida a terceros, la condición de «laureado» es un título personal e intransferible que permanece unido al ganador original de forma perpetua. Esta precisión surge justo cuando los rumores sobre un desprendimiento del galardón por parte de María Corina Machado hacia el presidente Donald Trump cobraron fuerza tras su reciente encuentro en la Casa Blanca.
La aclaración institucional no es un hecho aislado, sino que responde al contexto de las últimas semanas, donde se especuló que la dirigente venezolana buscaba un acercamiento estratégico con el mandatario estadounidense. Según diversos reportes, Machado habría manifestado su intención de compartir el prestigio del premio con Trump para disipar tensiones políticas, considerando que el mandatario ha aspirado abiertamente a esta distinción en el pasado. El Centro Nobel recordó que casos similares han ocurrido antes, como la subasta de la medalla del periodista Dmitry Muratov, pero recalcó que el registro histórico de Oslo no se modifica por estos gestos.
Detrás de este movimiento simbólico subyace la compleja logística que rodeó la entrega del premio el pasado 10 de diciembre. Cabe recordar que fue Ana Corina Sosa, hija de la dirigente, quien recibió la presea en Noruega, debido a que Machado se encontraba en pleno tránsito tras su salida clandestina de Venezuela. Aquella jornada culminó con una aparición pública de la política desde el balcón del Grand Hotel en Oslo, consolidando su imagen internacional meses antes de este sorpresivo ofrecimiento en Washington que hoy pone a debatir a expertos en protocolo.
Finalmente, la organización fue tajante en sus redes sociales al explicar que «la decisión es final y perdura por toda la eternidad». Con esto, queda claro que, aunque la medalla de oro pueda terminar en las vitrinas de Mar-a-Lago o cualquier otro destino como un regalo de respeto mutuo, el reconocimiento oficial como ganadora del Nobel de la Paz 2025 seguirá perteneciendo exclusivamente a María Corina Machado. El debate ahora se traslada al terreno diplomático, donde se analiza si este desprendimiento logrará el efecto político esperado entre Caracas y Washington.