El proceso judicial contra Nicolás Maduro en Estados Unidos quedará en manos de uno de los jueces más veteranos y experimentados del país, una decisión que subraya la magnitud política y jurídica del caso que se tramitará en Nueva York.
El encargado será el juez federal Alvin K. Hellerstein, de 92 años, quien asumirá el expediente en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, una de las cortes con mayor influencia dentro del sistema judicial estadounidense y sede habitual de causas de alto perfil internacional.
Hellerstein fue nombrado juez federal en 1998 por el entonces presidente Bill Clinton y ha desarrollado gran parte de su carrera en Manhattan, donde ha presidido procesos vinculados a terrorismo, crimen organizado y litigios civiles complejos, manteniéndose activo como juez sénior desde 2011.
Su trayectoria cobró especial notoriedad tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando tuvo un rol clave en causas relacionadas con seguridad nacional y derechos civiles, y se enfrentó a la Administración de George W. Bush al exigir límites legales claros en detenciones vinculadas al terrorismo.
Ahora, el magistrado vuelve al centro de la escena internacional al dirigir un procedimiento que incluye acusaciones de narcotráfico y crimen organizado transnacional contra el mandatario venezolano, un caso con implicaciones judiciales y diplomáticas que será seguido de cerca dentro y fuera de Estados Unidos.