La Academia Nacional de Medicina de Venezuela, frente a la situación de incertidumbre, subraya a las autoridades y actores involucrados que la paz social constituye un factor clave para la salud pública. Resulta imprescindible garantizar que los canales de suministro médico sigan funcionando con normalidad, con el fin de prevenir una crisis humanitaria aún más grave.
La ANM, como entidad consultora del Estado y defensora del bienestar público, emitió un comunicado dirigido a la nación, instando a mantener la calma y a proteger tanto la salud física como mental de la población.
Acciones en pro del bienestar de la población
La junta directiva de la ANM explicó que “la alta tensión social impacta la salud integral. El estrés crónico derivado de la crisis actual no solo afecta la salud mental, sino que actúa como detonante de patologías cardiovasculares y metabólicas. Por ello, es imperativo priorizar el equilibrio emocional como herramienta de resiliencia”.
La Academia realiza un enfático llamado a la calma y al sentido común, basado en los puntos que se detallan a continuación, en concordancia con el comunicado divulgado por la ANM.
Protección de la salud mental: Exhortan a la ciudadanía a evitar la difusión de informaciones no verificadas. La desinformación alimenta el pánico, lo cual es perjudicial para el sistema nervioso y el bienestar colectivo.
Respeto a la misión médica: “Bajo cualquier circunstancia, el personal sanitario, los hospitales y las unidades de emergencia deben ser resguardados. La atención médica y el suministro de fármacos críticos son derechos inalienables que deben garantizarse sin interrupciones”.
Cuidado de los vulnerables: Se insta a las familias a brindar especial protección a los niños y a las personas mayores, debido a su mayor vulnerabilidad en situaciones de conflicto.
La Academia Nacional de Medicina se mantiene en sesión permanente, vigilante de la continuidad de los servicios médicos y del respeto del tránsito del personal de salud que debe acudir a los hospitales públicos y privados.
La calma es, hoy más que nunca, una necesidad médica y ciudadana”, resalta. AC