El gobierno de Nicaragua ha eliminado el régimen de libre visado para ciudadanos de 128 países, quienes, a partir del 16 de febrero, deberán gestionar una Visa Consultada tipo «C» para ingresar al territorio nicaragüense, según informó oficialmente el Ministerio del Interior.
La normativa afecta a nacionales de países como China, Cuba y Venezuela, Irán, Haití y varias naciones africanas, aunque exime a quienes porten pasaportes diplomáticos, oficiales o especiales, siempre que existan tratados bilaterales vigentes que respalden dichas excepciones.
La medida se anuncia en un contexto marcado por las presiones de Estados Unidos por la migración irregular.
Conforme a lo estipulado en la resolución, el Ministerio de Relaciones Exteriores deberá comunicar este cambio a las embajadas y consulados correspondientes.
Mientras tanto, el Instituto Nicaragüense de Aeronáutica Civil coordinará con la Dirección General de Migración y Extranjería para informar a las aerolíneas y empresas de transporte terrestre y marítimo sobre la nueva disposición.
Un análisis del Diálogo Interamericano publicado en 2024 destaca que Managua ha utilizado los flujos migratorios como una herramienta política, una fuente de ingresos para el gobierno y un instrumento de negociación en la relación con Estados Unidos.
Por su parte, Rosario Murillo, portavoz del Ejecutivo, justificó la medida calificándola como un esfuerzo de «reordenamiento» migratorio orientado a fortalecer el control y la seguridad interna del país.
Esta decisión tiene implicaciones directas en sectores como el turismo y el comercio, ya que varios de los países involucrados habían disfrutado previamente de acuerdos que facilitaban o eliminaban los requisitos de visado. AC