El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, pidió el martes una acción coordinada ante los recientes acontecimientos en Venezuela, tras la detención, el pasado sábado del presidente de este país, Nicolás Maduro, en una operación militar estadounidense en Caracas.
«Si la democracia, los principios fundamentales del Derecho Internacional y el marco jurídico interamericano están en peligro, como ya ha sucedido en nuestro hemisferio, ahora en Venezuela, el hemisferio debe actuar colectivamente para restablecer las normas y principios aceptados», afirmó durante la reunión del Consejo Permanente de la OEA que ha tenido lugar en Washington y que ha sido convocada a la luz de la detención del mandatario venezolano.
El diplomático surinamés recordó que la OEA «está aquí para salvaguardar la democracia, defender los Derechos Humanos (…) para mantener nuestro Hemisferio como una zona de paz» y en este sentido defendió que «este no es solo un asunto venezolano (sino) una responsabilidad hemisférica».
Durante su intervención, advirtió que «la estabilidad de nuestra región depende de nuestra respuesta colectiva» y, si bien agradeció la asistencia de los Estados miembros a este foro, señaló que «no es suficiente para mejorar la vida de los pueblos de las Américas».
«Nuestras palabras deben conducir a una acción coordinada, basada en principios y sostenible. No estamos aquí solo por buena voluntad y solidaridad. Estamos aquí porque la Carta de la OEA así lo exige y porque los propios Estados miembros así lo desean», declaró, antes de reafirmar que «una Venezuela estable y democrática beneficia a su pueblo y a todo el Hemisferio».
Ramdin defendió el papel «clave» del organismo «como espacio institucional para el diálogo, la reflexión y el compromiso colectivo, coherente con sus mandatos», así como su «valor potencial como un intermediario honesto, capaz (…) de facilitar el diálogo, apoyar enfoques pacíficos y ayudar a reducir las tensiones».
«De conformidad con la Carta de la OEA, actuamos como un socio cooperativo y de confianza para nuestros Estados miembros en el cumplimiento de este mandato, respetando plenamente los principios de soberanía, no intervención y orden constitucional», agregó al respecto.
Ramdin aseguró que seguirán «monitoreando la situación de los Derechos Humanos y documentando y denunciando públicamente los abusos, de conformidad con los compromisos del Estado venezolano en el marco del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, con especial atención a los presos políticos» e insistió en la necesidad de evaluar ‘in situ’ este aspecto.
Asimismo, señaló que «la OEA está preparada para apoyar a Venezuela y a nuestros Estados miembros mediante líneas de acción complementarias y mutuamente reforzadas, orientadas a restablecer la confianza, fortalecer las instituciones democráticas, mejorar la gestión pública y fomentar una gobernanza sostenible» y para ello se ofreció a «facilitar una plataforma de diálogo inclusivo entre los actores de la sociedad venezolana».
Esta plataforma, indicó, «brindará un espacio para identificar prioridades, evaluar necesidades y definir una hoja de ruta compartida para el futuro», con vistas a un diálogo que ayude a «generar confianza y fortalecer las instituciones, incluyendo el poder judicial, los controles y contrapesos democráticos y los mecanismos que defienden el Estado de derecho y los Derechos Humanos».
En este sentido, aseguró que la OEA está «dispuesta a colaborar» en la creación de un espacio «para el retorno democrático de la sociedad venezolana y brindar legitimidad a quienes van a gobernar», en un discurso en el que subrayó que «debemos reconocer el derecho del pueblo venezolano a determinar su propio futuro, incluso a través de medios pacíficos y procesos democráticos de conformidad con los principios aplicables».
Europapress