Al menos 22 personas han fallecido, otras 30 resultaron heridas, y varios vehículos quedaron destrozados tras el accidente de un avión militar Hercules C-130 ocurrido en la tarde del viernes en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de El Alto, en La Paz, Bolivia.
La ministra de Salud y Deportes de Bolivia, Marcela Flores, informó del nuevo balance y destacó que entre las víctimas hay cuatro niños. «Todavía hay algunos cuerpos que deben ser recogidos de la morgue judicial», indicó Flores, según recoge la agencia de noticias oficial boliviana, ABI.
Los heridos fueron trasladados a distintos centros médicos: ocho en el Hospital Korea, uno en la Clínica Litoral, uno en Divino Señor, uno en el Centro de Salud Calama, uno en el Centro Corazón de Jesús Kenko, tres en el Hospital El Alto Sur, trece en el Hospital del Norte, seis en COSSMIL, dos en el Hospital Los Andes y uno en sanidad de las Fuerzas Armadas.
Entre los heridos hay un niño que sufrió la ablación de miembros inferiores y, debido a la gravedad de su cuadro, fue intervenido quirúrgicamente. Actualmente se encuentra en la unidad de cuidados intensivos del Hospital del Norte, sin que sus familiares hayan aparecido.
La Fuerza Aérea Boliviana (FAB) indicó que el accidente ocurrió durante las maniobras de aproximación y aterrizaje en El Alto. Previamente, el cuerpo nacional de Bomberos había reportado la existencia de personas heridas, aunque no proporcionó cifras concretas.
Además de la aeronave de tipo Hércules, entre los vehículos siniestrados se encuentran también furgonetas particulares, minibuses e incluso un tráiler que fueron golpeados cuando el aeroplano se precipitó en la zona.
El incidente requirió la activación de «los protocolos de emergencia correspondientes» por parte de las fuerzas del país y «en coordinación con las instancias competentes para la atención de la situación».
La aeronave accidentada transportaba dinero, lo que habría llevado a decenas de personas a concentrarse en el lugar del accidente para intentar recoger billetes diseminados. Agentes de seguridad del aeropuerto emplearon agentes químicos para dispersar a la multitud.
Europapress