El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, informó este lunes 29 de diciembre que la Administración Trump ha cerrado un acuerdo con Naciones Unidas para revisar su contribución financiera a los programas de ayuda humanitaria de la organización mundial.
El acuerdo –firmado entre el Departamento de Estado de Estados Unidos y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA)– permitirá crear un nuevo fondo general para canalizar la ayuda estadounidense a otras agencias de la ONU y ahorrar cerca de 1.900 millones de dólares «en comparación con modelos más antiguos y obsoletos de financiación».
«Este nuevo modelo compartirá mejor la carga de la labor humanitaria de la ONU con otros países desarrollados y exigirá que la ONU reduzca la sobrecarga, elimine la duplicación y se comprometa con nuevos y poderosos mecanismos de impacto, rendición de cuentas y supervisión», detalló Rubio en un breve mensaje en las redes sociales.
Rubio indicó que la Administración Trump dejará de utilizar el dinero de los contribuyentes estadounidenses para financiar «el despilfarro, el antiamericanismo» o la «ineficiencia». «Estados Unidos sigue siendo la nación más generosa del mundo en asistencia humanitaria».
Como parte del acuerdo –firmado por el subsecretario de Asuntos Humanitarios estadounidense, Jeremy Lewin, y el coordinador humanitario de la ONU, Tom Fletcher– Estados Unidos se ha comprometido a contribuir con 2.000 millones de dólares a programas de asistencia en emergencias de la ONU que permitirán salvar «87 millones de vidas».
Vía Europa Press