Los principales almacenes de los programas de Diálisis y Nefrología resultaron destruidos durante una incursión militar de Estados Unidos en Venezuela, ocurrida en la madrugada del sábado 3 de enero. Esto ha provocado como consecuencia la reducción de un día de tratamiento de diálisis para los pacientes renales, denunció Héctor Daniel Colmenárez, presidente de la Fundación Amigos del Paciente Renal del estado Lara (Fundaprel).
La información fue obtenida directamente de la Dirección del programa de Diálisis del IVSS. Asimismo, se indicó que el inventario disponible alcanza únicamente para 15 días de tratamiento, lo que afecta a más de 10 mil pacientes en total, de los cuales mil pertenecen al estado Lara, explicó.
Según Colmenárez, la situación es crítica, ya que, durante la Navidad en lugar de realizar tres sesiones de diálisis, solo llevaron a cabo dos. Además, no se están efectuando las sesiones con una duración de cuatro horas como corresponde, sino de tres horas y diez minutos. Ahora planean reducir aún más el tiempo en tres horas adicionales. A esta problemática se añade que los riñones artificiales no están operando a su máxima capacidad, lo que afecta de manera significativa la calidad de vida de los pacientes, subrayó.
El IVSS informó que han tenido conversaciones con los proveedores. No obstante, instamos al Estado venezolano a tomar medidas inmediatas para resolver el problema del suministro de insumos, ya que la vida de miles de personas corre peligro, alertó Colmenárez.
El presidente de Fundaprel lamenta profundamente que tantas personas estén siendo afectadas por una “intervención militar e ilegal por parte de Estados Unidos contra Venezuela”. Manifiesta su firme rechazo, señalando que “ningún país debería inmiscuirse en los asuntos internos de otra nación. Destaca que los venezolanos debemos recurrir a los mecanismos legales disponibles para resolver nuestras dificultades”. AC