Marco Rubio lleva agenda sobre Venezuela y Cuba a cumbre de Caricom

La política hacia Venezuela y Cuba marcará la agenda del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, quien participará el miércoles en la cumbre de la Comunidad Caribeña que se celebra en San Cristóbal y Nieves.

Rubio representará a Estados Unidos en la cumbre de la Comunidad Caribeña (Caricom) que se celebra esta semana en la pequeña nación insular de San Cristóbal y Nieves, y defenderá las prioridades del presidente, Donald Trump, como combatir la inmigración ilegal, según dijo el lunes el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott.

El secretario “reafirmará el compromiso de Estados Unidos de trabajar con los Estados miembros de Caricom para aumentar la estabilidad y la prosperidad en nuestro hemisferio”, explicó Pigott en un comunicado.

La operación militar estadounidense que terminó con la detención del presidente Nicolás Maduro el pasado 03Ene, fue recibida con cautela en la región caribeña. Desde entonces, Trump ha impuesto a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, una política de apertura del sector petrolero, junto a ciertas concesiones políticas, como una amnistía de presos.

Reacias ante presión sobre La Habana

Venezuela era vista desde hace años por la mayoría de vecinos caribeños como una fuente de inestabilidad a medida que millones de personas huían de su economía en ruinas.

Las naciones de la comunidad caribeña son más reacias en cambio a colaborar con la presión de Estados Unidos sobre Cuba, que no es miembro del bloque, pero mantiene relaciones de larga fecha con muchos de sus integrantes.

La isla enfrenta una crisis energética que ha paralizado casi por completo su economía después de que Washington cortara los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor, y amenazara con sanciones a otros países que le vendan combustible.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció el lunes desde Ginebra la voluntad estadounidense de querer una “catástrofe humanitaria” en la isla.

La cumbre de Caricom también abordará la persistente crisis en Haití, un país empobrecido y asolado por la violencia, donde un consejo de transición traspasó recientemente el poder al primer ministro respaldado por Estados Unidos tras fracasar en el control de las bandas armadas, y sin perspectiva real de celebración de elecciones.

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