Costa Rica acude a las urnas este domingo 01Feb, en una elección marcada por la seguridad y la criminalidad, con Laura Fernández como favorita en los sondeos y con un debate político que enfrenta propuestas de mano dura frente a advertencias de autoritarismo.
Unos 3,7 millones de ciudadanos elegirán presidente y diputados por los próximos cuatro años en un país históricamente estable, pero golpeado por la expansión del narcotráfico y el aumento de la violencia, factores que han definido el eje central de la campaña electoral.
Fernández, politóloga conservadora de 39 años y heredera política del presidente Rodrigo Chaves, lidera la intención de voto con un discurso enfocado en seguridad, que incluye más cárceles, penas más severas y estados de excepción en zonas conflictivas, medidas que sus rivales cuestionan.
El candidato del Partido de Liberación Nacional, Álvaro Ramos, segundo en los sondeos con menos del 10 % de apoyo, rechaza esas propuestas y advierte sobre sus riesgos, al afirmar que “no hay que encerrar a la gente por estar tatuados”, en alusión a políticas punitivas extremas.
En tercer lugar, aparece Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana, quien cerró campaña recorriendo San José y reuniéndose con observadores internacionales, calificando el encuentro como “muy productiva”, al tiempo que defendió una estrategia de seguridad integral con prevención social y cooperación internacional.