Con las consignas de “No al exterminio. Pensiones justas ya”, nuevamente volvieron a reunirse los “viejitos” –por llamarlos en forma cariñosa– en la Plaza Altagracia de Barquisimeto, en donde dieron rienda suelta a sus reclamos, y ratificaron lo que llevan ya años reiterando.
¿Y qué es lo que reiteran? Pues la condición de “exterminio” –como ellos mismos la llaman– en que se encuentran los varios millones de pensionados, no solamente en el Estado Lara, sino en toda Venezuela, por el monto “invisible” al que se ha devaluado la pensión mensual que ellos reciben, y que se ganaron después de toda una vida al servicio del Estado venezolano.
Es una situación, por cierto, ampliamente conocida de la opinión pública nacional, y, por supuesto, del gobierno nacional.
Y, desde que el monto del salario mínimo quedó “paralizado” en menos de un dólar mensual, hace ya cinco años, las organizaciones de pensionados han hecho cualquier cantidad de diligencias por ante los diversos organismos competentes, en aras de lograr un incremento de esa “pensión de limosna”, como ellos mismos la llaman, pero todo ha sido en vano.
Algunos de los que allí hablaron fueron José Rodríguez, Oswaldo Adams, Reinaldo Villasmil y la profesora Yanitza Almao.
El acto estuvo dirigido por la profesora Élide Chacón, coordinadora en el Estado Lara del Comité de Defensa de los Derechos de los Adultos Mayores de Venezuela.
Dos detalles
Valga destacar dos detalles. El primero de ellos fue el hecho de que, aparte de sus reclamos, los allí presentes se solidarizaron con todos los “presos políticos”, con los “presos de conciencia”, que todavía quedan en las cárceles venezolanas, cuya libertad demandaron.
Y el segundo fue que, con sus pancartas al aire, los “viejitos” se llegaron hasta la esquina de la carrera 19 con la calle 20, en donde las exhibían en forma bastante visible, para que quienes circulaban en sus vehículos se enteraran, tanto de su situación como de sus demandas.
Y, si se quiere, hubo también un tercer detalle –simpático, si se quiere–, como lo fue el hecho de que, como todos los barquisimetanos lo saben, la Plaza Altagracia está ubicada frente a la iglesia del mismo nombre.
Pues bien, de allí, el cura párroco de dicha parroquia religiosa, padre Reinaldo Garrido Díaz, se acercó hasta allí, les llevó un saludo, les impartió su bendición y les recordó que “la Iglesia Católica está con las causas justas, como la que ustedes están en este momento motorizando, y por eso les deseamos que logren coronar tan justas y necesarias aspiraciones” (RG).