Desde los hechos del 3 de enero, el comercio petrolero entre ambos países dio un giro importante, primero con un acuerdo para la venta de hasta 50 millones de barriles de crudo, y luego con la emisión de licencias

Venezuela escala al puesto 5 de proveedores de petróleo para EE UU
La industria petrolera venezolana alcanzó un hito significativo en su proceso de reintegración al mercado norteamericano. Durante la primera semana de febrero de 2026, el país logró posicionarse como el quinto mayor proveedor de petróleo crudo para las refinerías de Estados Unidos, un ascenso notable en el ranking de socios energéticos de Washington.
De acuerdo con un reporte de la Agencia de Información de Energía (EIA, por sus siglas en inglés), a pesar de que el volumen de exportación registró un promedio de 153.000 barriles diarios, lo que representa un descenso del 13% frente a la semana anterior, la cifra fue suficiente para que Venezuela escalara del octavo al quinto lugar en el Top 10 de proveedores internacionales.
Este avance posiciona a Venezuela en su punto más alto de relevancia comercial con EE UU desde diciembre pasado, superando a competidores tradicionales y consolidando su presencia en las refinerías de la Costa del Golfo, diseñadas específicamente para procesar el crudo pesado venezolano.
Nuevo marco del comercio bilateral
Según destaca EIA, este dinamismo es consecuencia directa del giro político y comercial iniciado el 3 de enero. La reconfiguración incluye elementos clave que han «aceitado» la maquinaria exportadora como el compromiso para la venta de hasta 50 millones de barriles, la emisión de permisos que autorizan tanto la inversión directa como la exportación libre de crudo y cambios en la Ley de Hidrocarburos que fomentan una mayor apertura al capital privado y extranjero.
Aunque el ascenso al quinto puesto es una señal positiva, los analistas advierten que la industria aún se encuentra lejos de sus capacidades máximas. La brecha histórica sigue siendo evidente por el promedio de las primeras cinco semanas de 2026 es 58% menor que en el mismo periodo de 2025.
El récord absoluto registrado por la EIA data de enero de 2011, con 1.388.000 barriles diarios, casi nueve veces el volumen actual. No obstante, el promedio móvil de cuatro semanas cerró en 131.000 barriles diarios, marcando la tendencia más sólida en lo que va de año y sugiriendo que, aunque lenta, la recuperación del flujo hacia el norte es constante.