El presidente, Nicolás Maduro, ordenó poner en marcha a partir del 01 de enero de 2026, todos los planes para completar las obras que se dejaron de construir o que fueron abandonadas tras el escándalo de Odebrecht.
«Obras públicas, transporte, puedo adelantar que vamos por buen camino con ingenieros venezolanos y mucha gente con experiencia. Tenemos planes proyectados, porque llegó el momento. 2026, 2027, 2028, es el momento de terminar todas las obras», enfatizó.
Asimismo, dijo que el modelo económico venezolano que «surgió de las sanciones y el bloqueo», ha «surgido» con naturaleza propia.
“Venezuela no le debe ni un solo centavo a nadie. Al contrario, son otros los que nos deben a nosotros. Cualquier perturbación será atendida y con nuestro mantra ‘Dios proveerá’”, expresó.
El mandatario aseveró que tiene estrategias para combatir las «grandes perturbaciones» que pretenden afectar a Venezuela, y que su poder «no es de otro mundo».
«Mi guía, mi poder, no es de este mundo. No es material, mi poder viene de Dios, nuestro poder espiritual amalgama la inteligencia individual, colectiva y el poder de Dios que nos da Jesucristo», declaró.
Asimismo, dijo que su Gobierno busca «beneficiar» a todos y no es excluyente.