El Gobierno de los Estados Unidos dirige su atención hacia tres países suramericanos en las proyecciones relacionadas con el crecimiento de la oferta mundial de crudo prevista para el año 2026.
“La producción mundial de petróleo crudo ha sido impulsada por países que no pertenecen a la OPEP, la cual aumentará en 800.00 barriles por día en 2026 y el suministro de Brasil, Guyana y Argentina representará 400.000 de barriles diarios del crecimiento mundial”, indica el reporte Perspectiva Energética a Corto Plazo de la Agencia de Información de Energía de los Estados Unidos (EIA).
El pronóstico resalta particularmente en el caso de Brasil, donde se prevé un aumento significativo en la producción de crudo para 2025. Este incremento se atribuye a la entrada en operación de nuevas unidades flotantes de producción, almacenamiento y descarga, diseñadas para explotar recursos petrolíferos en aguas profundas. Entre estos proyectos destaca el campo Bacalhau, desarrollado por la empresa noruega Equinor, que marca un hito al ser el primer proyecto en Brasil gestionado por un operador internacional.
Se estima que la producción mensual de Brasil finalizará 2025 con un promedio de 3,8 millones de barriles diarios, y se prevé que alcance los 4 millones de barriles al día en 2026.
En relación con Guyana, sobresale por haber multiplicado su producción por diez entre 2020 y 2025, alcanzando un promedio de 750.000 barriles diarios. Este incremento se concentra en los hallazgos realizados en el bloque offshore Stabroek, controlado por un consorcio encabezado por Exxon Mobil, en colaboración con Chevron y la Corporación Nacional de Petróleo Offshore de China (CNOOC).
“El crecimiento de la producción de crudo en Guyana promedió 130.000 barriles diarios en 2025, llegará a 140.000 barriles en 2026; y el proyecto Yellowtail de Exxon contribuye a impulsar los niveles de producción a más de 900.000 barriles en noviembre”, señala la agencia del Departamento de Energía.
“Guyana exporta cada vez más petróleo a los mercados asiáticos para satisfacer la demanda que antes atendían otros países exportadores”, añade.
Finalmente, la EIA centra su atención en el caso argentino, particularmente en la formación de shale oil o petróleo de lutitas en Vaca Muerta, donde se adopta el modelo estadounidense que emplea la tecnología de fracking o fracturación hidráulica.
“La producción de petróleo en Argentina se prevé que aumente a 740.000 barriles diarios en 2025, de los cuales Vaca Muerta representará 62% del total, donde se espera que impulse la producción de crudo a un promedio 810.000 barriles diarios en 2026, reseña Petroguia. AC