Después de un partido crítico, en el que la propia hinchada abucheó y silbó a su equipo y hasta pidió la renuncia del presidente del club, Florentino Pérez, la UEFA Champions League le dio a Real Madrid el escenario perfecto para la redención: El equipo merengue jugó a altísimo nivel, y aplastó al Mónaco, 6-1, por la fecha 7 de la fase de liga del torneo continental, y permitió que la alegría y la esperanza volvieran a las gradas del “Santiago Bernabéu”.
Un doblete de Kylian Mbappé, el estreno goleador del argentino Franco Mastantuono, un tanto en contra de Thilo Kehrer, una exquisita definición de Vinícius, hijo, y otra de Jude Bellingham –detalla el portal “ESPN”– le dieron forma a la goleada madridista, en tanto que Jordan Teze descontó para la visita.
Real Madrid y Mónaco, un cruce que revive una herida histórica en Champions
Los españoles llegaron a 15 puntos, con una diferencia de gol de +11 (19 a favor, 8 en contra), y están momentáneamente en la segunda colocación, sólo detrás del líder Arsenal. Los galos quedaron en el puesto número 20, con 9 unidades.
El equipo merengue completará esta etapa de la UEFA Champions League visitando a Benfica el miércoles 28 de enero, aunque previamente tendrá un compromiso de la Liga: Este sábado 24 de enero, jugará de visitante contra Villarreal.
Por su parte, el Mónaco será anfitrión de Juventus, el miércoles 28, en la última fecha de esta fase de la Champions, pero, antes de ello, visitará al Le Havre, el sábado 24, por la Ligue 1 francesa.
Los goles de Mbappé y la chispa de Mastantuono
El argentino Franco Mastantuono brilló en el arranque e intervino en varias de las jugadas de un Madrid intenso y punzante.
A los cuatro minutos, Kylian Mbappé puso el 1-0 en una jugada en la que el argentino habilitó a Federico Valverde y el uruguayo estiró para el francés, que la puso junto al palo derecho de su exequipo.
Un minuto y medio después, Vinícius, hijo, tuvo la ocasión de ampliar el marcador, luego de un pase de Mastantuono. Sin embargo, el zurdazo del brasileño se fue apenas desviado.
En la siguiente, Mónaco apretó el acelerador, y estuvo cerca de igualar. Folarin Balogun picó desde campo propio, perseguido por los defensores, pero no tuvo precisión cuando llegó a la zona de peligro.
Mastantuono dispuso de una situación propicia a los 8 minutos, en una combinación con Valverde: El argentino buscó el segundo palo, y su remate se fue alto.
A los 25, Real Madrid amplió la ventaja, y clavó el 2-0 con un golazo. Eduardo Camavinga hizo un lujo en la mitad de cancha, Arda Güler buscó a Vinícius, hijo, y éste la alargó para Mbappé, que anotó por segunda vez contra el equipo con el que debutó en Primera.
Jordan Teze, del Mónaco, estuvo a centímetros de recortar la desventaja. Le pegó de derecha desde fuera del área, superó la volada de Curtois y la pelota sacudió el travesaño madridista.
Mónaco volvió a exigir antes del final de la primera parte, cuando presionó arriba, recuperó el balón, y, luego de un toque de Ansu Fati, el peligroso Folarin Balogun le dio de frente al arco, aunque Curtois estaba bien ubicado y voló hacia su derecha para atrapar la pelota.
Vendaval de goles, para el 6-1
Mastantuono consiguió su primer gol en el “Bernabéu” y en la Champions a los 51 minutos. Vinícius, hijo, ganó en velocidad a espaldas de la defensa, la dominó, pero se le fue larga, y supo que no tenía remate, por lo que se la cedió al argentino. Desmarcado por la derecha, el exRiver le pegó de derecha, cruzado, y puso el 3-0.
El 4-0, a los 54, fue un gol en contra de Thilo Kehrer, quien quiso rechazar un centro rasante de Vinícius, hijo.
La presión alta volvió a ser el sello del siguiente, el 5-0, anotado por Vinícius, hijo. Después de la recuperación madridista, el brasileño fue abriéndose de izquierda a derecha, y, al desairar a sus marcadores, clavó un derechazo impecable que se metió en el ángulo superior izquierdo del arco de los franceses.
Una mala salida de los merengues derivó en el descuento monegasco. Curtois, que había salvado su valla en varias ocasiones comprometidas, metió un pase exigido y Ceballos tuvo una mala entrega.
Todo eso lo aprovechó Jordan Teze, con un remate bajo, que puso el 1-5.
A los 80, el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa llegó a la media docena. Jude Bellingham recibió un pase milimétrico, eludió al arquero por derecha, y definió en soledad, para dejar el marcador 6-1.
Si el Madrid no estiró aún más la diferencia fue porque le faltó puntería en los metros finales. Generó situaciones de peligro casi a voluntad, y volvió a conquistar a su público, muy disconforme, por cierto, en las fechas previas.
Así, con una clarísima victoria en la Champions, su torneo favorito, los de la Casa Blanca recuperaron la sonrisa dentro de la cancha, y recompusieron la conexión con su público en las tribunas.
“Goles son amores”, dice el viejo refrán futbolístico, y, en Madrid, donde antes reinaban la bronca y el descontento, volvió ahora la sintonía fina (RG).