En un emotivo mensaje durante la llegada de la Excelsa Patrona, monseñor Lisandro Alirio Rivas, obispo de la Diócesis de San Cristóbal, resaltó que la familia es el primer campo de batalla para renovar nuestra sociedad. No habrá cambio externo si no hay una sanación desde adentro, desde el amor y la caridad de Dios que se vive en casa.
El obispo dejó una tarea clara para los padres de hoy: recuperar el tiempo y la autoridad frente a las pantallas. «No permitan que las redes sociales les roben su misión», fue el clamor de un pastor que ve en los padres a los verdaderos responsables del futuro. Es momento de ser generadores de valores y de volver a lo esencial, sugirió.
En este contexto, se hace un llamado a las familias para que asuman su responsabilidad con una fe comprometida, buscando a Dios no solo en el ámbito religioso, sino también en la construcción de una sociedad más justa y humana. Esto implica ser un ejemplo de vida que combine fe y compromiso social.

Destacó que la familia es el pilar fundamental de los pueblos, el lugar donde se cultiva el amor y nacen los hijos como fruto de esa unión. Renovar la sociedad venezolana y rescatar los valores requiere necesariamente fortalecer a las familias. El amor en el entorno familiar, particularmente el de la madre, representa el camino más significativo para construir un mundo mejor.
Añadió que la regeneración de la sociedad ocurre en la medida en que las familias sean saludables y se conviertan en fuentes de valores humanos y cristianos.
No permitan, como padres y madres, que las redes sociales asuman la misión que les corresponde como responsables de la educación y formación de sus hijos -aconsejó- “María, la tierna pastora, también formó parte de la familia de Jesús y nos entrega su amor maternal para unirnos a todos en un solo rebaño”. AC