La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, lanzó una respuesta contundente ante los recientes pronunciamientos del Secretario del Tesoro estadounidense, calificándolos como ofensivos y fuera de lugar. Durante su intervención, Rodríguez subrayó que el país no cederá ante presiones externas y que la soberanía nacional es un principio innegociable para el pueblo venezolano. Esta reacción surge tras lo que el Ejecutivo considera una nueva etapa de ataques verbales y amenazas que buscan desestabilizar la gestión interna y la autodeterminación de la nación.
Rodríguez afirmó que está plenamente consciente de las sanciones y advertencias personales dirigidas en su contra. «Ya sabía a qué me enfrentaba desde el momento en que juré como presidenta encargada; el miedo no es una opción para nosotros», aseguró. Rodríguez enfatizó que, aunque Caracas mantiene la disposición de entablar relaciones diplomáticas con Washington, estas deben basarse estrictamente en el reconocimiento mutuo y el cumplimiento de las normas del derecho internacional, dejando de lado cualquier intento de tutelaje.
La alta funcionaria cerró su discurso reiterando que la estabilidad del país depende de la voluntad popular y no de directrices extranjeras. Según su visión, Venezuela transita un camino de defensa institucional frente a lo que describe como una escalada de injerencia que intenta vulnerar la legalidad internacional. Con esta postura, el gobierno busca cerrar filas internamente y enviar un mensaje claro a la comunidad internacional sobre la dirección política que tomará el país en los próximos meses de 2026.