Colegio de Ingenieros de Lara demanda nueva inspección técnica para recuperar la Av. Uruguay

Para Julio César Gutiérrez, presidente del Colegio de Ingenieros y Arquitectos del estado Lara, la Avenida Uruguay en Barquisimeto —inaugurada en 2003 y cerrada en 2015 por socavamientos, fallas de borde y colapso de aguas servidas— todavía puede recuperarse.

Gutiérrez explicó que para lograr la rehabilitación se «requiere voluntad» de todos los entes involucrados, «Nosotros como representantes del cuerpo gremial colegiado estamos prestos para cualquier llamado técnico», dijo.

Recordó que en el año 2016 el colegio hizo una revisión a la mencionada arteria vial, ordenada por el gobernador de aquel entonces. Allí se certificó una serie de recomendaciones para la reparación de la avenida.

Sin embargo, aclaró que debido al avanzado deterioro de la vialidad, es urgente que se haga una nueva inspección exhaustiva «porque las recomendaciones que hizo nuestro gremio en ese momento, ahorita ya no son factibles», explicó.

«Para ese entonces se hizo el proyecto para la reestructuración de la Avenida Uruguay en su momento y se manejo en el período fiscal del año 2017 pero recordemos que a mediados de año hubo un cambio de gobierno, ese proyecto estaba en el Instituto de Vialidad del estado Lara (Invilara) y lo que tenía que hacer por el proceso inflacionario que vivimos para esa época, actualizar cada trimestre para ubicar los recursos y solucionar ese problema, ahora no, ahora hay que hacerle una nueva auscultación», explicó.

Precisó que se debe realizar una revisión e investigación para determinar la «patología que tiene esta vía tan importante» que comunica el centro al sur de la ciudad de Barquisimeto así como la Avenida Hermano Nectario María o Ribereña como se le conoce popularmente.

En ese sentido, reiteró la disposición del Colegio de Ingenieros y Arquitectos de la entidad para realizar los procedimientos adecuados y rehabilitar esta vía que ha permanecido cerrada por varios años y que, según vecinos en la zona, la avenida continúa hundiéndose.

Fotos: Julio Colmenárez