Venezuela alcanza una nueva frontera en la cardiología intervencionista. La Asociación Cardiovascular Centro Occidental (Ascardio) hace historia al realizar con éxito el primer implante de prótesis valvular tricuspídea por vía transcatéter en el país.
Bajo la dirección del doctor Bartolomé Finizola Flores, el equipo de hemodinamia logró resolver una insuficiencia tricuspídea severa mediante una técnica mínimamente invasiva. A diferencia de las cirugías tradicionales, este procedimiento se realizó a través de una punción en la vena yugular, utilizando tecnología de ecocardiografía 3D y 4D en tiempo real para guiar la prótesis hasta el corazón sin necesidad de abrir el tórax.
Este avance posiciona a Ascardio a la vanguardia tecnológica, ofreciendo una alternativa de vida para pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada que no pueden ser sometidos a cirugías de alto riesgo. Explica el doctor Finizola Flores, se trata de un procedimiento que restaura la función de la válvula mientras facilita una recuperación mucho más rápida para el paciente.
La insuficiencia tricuspídea severa es una condición en la que la válvula tricúspide, responsable de controlar la presión entre las cámaras derechas del corazón, no funciona de manera adecuada al no cerrarse correctamente. Como resultado, las personas que la padecen suelen experimentar fatiga intensa, hinchazón en las extremidades inferiores y dificultades para llevar a cabo actividades diarias.