«El aire acondicionado cuesta $540 a tasa BCV, pero si lo pagas en divisas te queda en $270» este tipo de ofertas es común escuchar en los establecimientos comerciales del centro de Barquisimeto, estado Lara, que en algunos casos, resulta una «desventaja» para quienes no tienen la opción de cancelar en «físico».
De acuerdo a los testimonios de algunos usuarios, durante un recorrido por el equipo de El Informador Venezuela, esta práctica se ha vuelto común, por lo que deben ingeniárselas para buscar aquellos locales donde solo oferten a BCV y así no sentir que «pierden».
«Fíjate, consulté en una tienda por el precio de un corsé de jean, la vendedora me dijo que cuesta $47 a BCV y en divisas me queda en $28, es una gran diferencia, para quienes tengan efectivo es viable pero para uno que solo cuenta con bolívares no», dijo Angélica Rodríguez, una joven barquisimetana que recorría diferentes comercios de la Avenida 20.
Sin embargo, a los usuarios se les presenta otra realidad mientras visitan cada tienda: la utilización de la tasa del euro oficial para transacciones en bolívares. La dinámica es sencilla pero impactante para el bolsillo; al momento de pagar en moneda nacional, muchos establecimientos aplican la tasa del euro fijada por el Banco Central de Venezuela (BCV), que históricamente es superior a la del dólar.
Según algunos comerciantes que prefirieron resguardar su identidad, explicaron que esto se debe a la brecha cambiaria y la poca disponibilidad de divisas en la banca. Para el comerciante, el efectivo representa liquidez inmediata para acudir al mercado y reponer inventarios, ante la dificultad de acceder a las asignaciones de divisas del sistema bancario nacional.
Al ser una tasa publicada por el ente emisor, el comercio técnicamente cumple con la normativa de usar la referencia oficial, pero logra un margen de bolívares mayor que le permite acercarse al valor del dólar paralelo o no oficial para así recuperar ganancias.
No obstante, para el ciudadano común, cuyo salario son 130 bolívares o 0,38 centavos de dolar, esta modalidad representa una pérdida del poder adquisitivo de facto.
Este panorama refleja la actual situación cambiaria y cómo los agentes económicos buscan mecanismos de supervivencia frente al difícil acceso de divisas en los canales regulares.
Fotos: Julio Colmenárez