Los Ángeles (EE.UU.) (EFE).- Un ciudadano venezolano que fue deportado el año pasado a una cárcel de máxima seguridad en El Salvador demandó a Estados Unidos por 1,3 millones de dólares alegando daños y perjuicios, lo que lo convierte en el primer venezolano deportado a un tercer país en reclamar una indemnización, informó este miércoles The Miami Herald.
Neiyerver Adrián León Rengel, de 28 años, presentó la demanda este martes alegando que el Gobierno del presidente Donald Trump le negó sistemáticamente su derecho al debido proceso, lo identificaron erróneamente como miembro de una pandilla y lo enviaron ilegalmente a una prisión extranjera.
El venezolano dijo al rotativo que con la demanda no busca regresar a Estados Unidos.
“Pero sí quiero limpiar mi nombre; quiero demostrar quién soy y explicar lo que me sucedió. Cuando la gente te señala con el dedo, resulta muy difícil”, agregó.
La deportación a El Salvador
León Rengel estuvo entre los varios cientos de hombres venezolanos deportados por Estados Unidos al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador, donde permanecieron incomunicados, luego de que los señalaran como criminales “extremadamente peligrosos”.
“Lo que les ocurrió a los venezolanos enviados al Cecot podría sucederle a cualquiera, a cualquier migrante en este país”, subrayó a The Miami Herald.
Al inmigrante lo enviaron de regreso a Venezuela en un intercambio de prisioneros en julio de 2025 pactado por la Administración Trump y el entonces Gobierno de Nicolás Maduro.
Los argumentos de la demanda
León Rengel entró a EE.UU. en junio de 2023, tras haber obtenido una cita por la aplicación CBP One, una iniciativa establecida por el expresidente Joe Biden (2021-2025) para lidiar con la oleada de solicitantes de asilo.
Cuando lo detuvieron en marzo del año pasado en Irving (Texas), el venezolano estaba esperando una audiencia en la corte de inmigración programada para el año 2028 y contaba con una solicitud activa para el Estatus de Protección Temporal (TPS), según documentos judiciales.
La demanda sostiene que los agentes ignoraron la documentación migratoria que confirmaba que él se encontraba legalmente en Estados Unidos y, en su lugar, justificaron su detención alegando que los tatuajes en su cuerpo supuestamente lo vinculaban con el Tren de Aragua, una organización transnacional catalogada por el Gobierno Trump como una «organización terrorista».
Además, la querella legal alega que lo engañaron cuando lo enviaron al Cecot, donde sufrió abusó físico y psicológico.
La Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (Lulac) y el Fondo de Defensores de la Democracia (Democracy Defenders Fund) presentaron una queja legal en junio del año pasado alegando que a León Rengel lo deportaron sin justificación ni el debido proceso.