Tras una investigación técnica, el ministro Pedro Sánchez afirmó que la bomba cayó inicialmente en Ecuador y se desplazó por inercia a suelo colombiano, en un contexto de fricción bilateral por las estrategias de seguridad de los presidentes Gustavo Petro y Daniel Noboa
Bogotá descartó un ataque dirigido tras investigar el rastro de un explosivo de fabricación extranjera | Foto AFP
El ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, aseguró este lunes que el hallazgo de un artefacto explosivo ecuatoriano en territorio colombiano respondió a un “hecho accidental”.
Tras una investigación de la cartera de Defensa, las autoridades concluyeron que el bombardeo no se dirigió contra Colombia. Al parecer, el proyectil impactó primero en el lado ecuatoriano y se desplazó involuntariamente hasta cruzar la línea fronteriza.
La bomba, identificada como un dispositivo de “caída libre” tipo MK (fabricado usualmente en Estados Unidos o Brasil), fue descubierta por campesinos de la zona.
Las fuerzas militares colombianas procedieron a su detonación controlada para evitar riesgos a la población civil, según la AFP.
Este suceso agravó la semana pasada la ya frágil relación diplomática entre Bogotá y Quito, marcada por las diferencias en el combate a los grupos irregulares financiados por el narcotráfico y la minería ilegal.
Tensión política y denuncias en Colombia
El incidente ocurrió en medio de una campaña de bombardeos antinarcóticos que el gobierno de Daniel Noboa ejecutó en su lado de la frontera con apoyo estadounidense.
Mientras Ecuador acusó a la administración de Gustavo Petro de inacción frente a las guerrillas, campesinos de la región denunciaron ante agencias internacionales supuestos abusos y bombardeos del Ejército ecuatoriano contra viviendas civiles.
Acusaciones de tortura y persecución añadieron una capa de complejidad humana al conflicto logístico.
La situación recordó el quiebre diplomático de 2008, cuando un bombardeo colombiano en suelo ecuatoriano contra las FARC situó a ambos países al borde de un conflicto armado.
En la actualidad, la relación entre Petro y Noboa se mantuvo tensa debido a sus visiones opuestas sobre la “mano dura” contra el crimen organizado.
Pese a la calificación de “accidente”, la presencia de armamento extranjero en suelo soberano obligó a un despliegue de vigilancia reforzada en la zona de frontera