Desde Chile, adonde viajó para asistir a la investidura del presidente José Antonio Kast, la líder demócrata insistió en que Delcy Rodríguez, aunque ha colaborado en asuntos como la excarcelación de los presos políticos, es parte de la propia “estructura criminal” de Nicolás Maduro, quien se encuentra detenido en Nueva York
| EFE
María Corina Machado ofreció en Chile, adonde viajó para asistir a la investidura del presidente José Antonio Kast, una rueda de prensa en la que abordó varios de los temas que han definido su figura como política, desde el Estado de derecho y la autonomía de las instituciones hasta la situación de los migrantes en ese país y su regreso a Venezuela.
En varias de las preguntas quiso poner en evidencia principalmente que el país sigue gobernado por lo que advierte es un régimen criminal, a pesar del reconocimiento que Estados Unidos ha otorgado a Delcy Rodríguez como representante tras la captura el 3 de enero de Nicolás Maduro.
Una de ellas tuvo que ver con la independencia de la justicia en Venezuela y Machado recordó un dato que redondea su situación: el año pasado el World Justice Project situó a Venezuela en el puesto 143, el último, del Índice de Estado de Derecho. “Por debajo de cualquier país de cualquier continente, por debajo de Cuba, de Bielorrusia, Nicaragua. Por debajo de cualquier tiranía del mundo”, afirmó la líder demócrata y Nobel de la Paz.
Preguntó entonces si grandes organizaciones o empresas se atreverán a invertir en un país sin Estado de derecho, en el que en más de 25 años, subrayó, no ha habido un juicio ganado por un particular frente al gobierno. “Un país en el que una jueza (María Lourdes Afiuni) se atrevió a emitir una sentencia de acuerdo con su conciencia y (Hugo) Chávez la mandó a meter presa, y estando presa la violaron. Yo viví el horror y la humillación de que me desvistieran para visitar a María Lourdes Afiuni. En Venezuela los jueces son presos políticos”, expresó.
No solo los jueces, continuó Machado, asimismo los empleados públicos, los militares o los custodios en las cárceles que, contó, han dicho a los presos políticos que también esperan ser liberados. “¿Puede funcionar una nación sin justicia autónoma? La esencia de un sistema democrático es la separación de poderes, la autonomía del sistema judicial. Muchísimos trabajadores del sistema judicial en Venezuela son personas de bien aterradas, que ahora empiezan a ver la posibilidad de romper esas cadenas”.
Por eso la transición es tan compleja, dijo Machado. Implicaría, señaló, ofrecer garantías a quienes están dispuestos a facilitar el proceso. Pero debe haber justicia, advirtió. “Son muchas heridas las que hay que sanar. Hay que darle seguridad a una nación que quiere justicia. No es venganza. Tiene que existir justicia para que haya perdón en toda la nación. Los crímenes cometidos son brutales”.
Subrayó que Delcy Rodríguez si bien ha colaborado en asuntos como la excarcelación de presos políticos o la liberalización de la economía es parte de la propia “estructura criminal” de Maduro: “Ha sido el vínculo con Hezbolá. Como vicepresidenta ha sido la cabeza que dirigía la estructura de represión y tortura civil en el país. Es responsable directa. Estados Unidos, en su plan de avanzar en esta primera fase, le dio instrucciones para que sectores del régimen desmonten la estructura represiva de corrupción criminal que armaron”.
Machado, con la experiencia que ha vivido viajando por el mundo viendo a sus connacionales, está convencida de que muchos venezolanos van a regresar cuando el chavismo salga del poder. Dijo que mucha gente se le acerca hablándole de los colores del país o los sabores de su gastronomía. “Hemos puesto el valor de la libertad incluso por encima del valor de la vida. Así amamos nuestra tierra. Por eso la gente importa. Por eso no nos vamos a dejar. No es poquitico de libertad ficticia. Es full democracia. Es full libertad. Es full justicia”, dijo.
No ofreció detalles sobre su posible retorno a Venezuela más que la necesidad de que sea de manera armoniosa con acompañamiento de sus aliados, y una vez que termine misiones pendientes afuera porque estuvo al menos 12 años sin interactuar con líderes internacionales cercanos.
Respecto a las políticas migratorias que ha anunciado Kast en Chile, la aspiración de Machado es que los venezolanos de bien regularicen su situación, pero subrayó que todo país tiene el derecho y el deber de garantizar su seguridad. Por tanto, las personas que violen la ley deben ser juzgadas por las instituciones. “Mucha gente me dice que esto es el complemento a lo que Venezuela hizo por miles y miles de chilenos que huyeron de la persecución política y la dictadura. Llegaron a nuestro país, encontraron un hogar y muchos se hicieron venezolanos. Nosotros queremos que regresen a una nación segura y de manera voluntaria”.