Empresas de Estados Unidos, Colombia y otros países envían ejecutivos a Venezuela para estudiar proyectos

Venezuela | Foto: referencial
Tras la captura de Nicolás Maduro por las autoridades estadounidenses, el consejo de administración de Mercantil Colpatria se reunió en Bogotá, Colombia, para evaluar el potencial para ser inversores en Venezuela.
“Era lo primero que debíamos hacer”, reconoció Eduardo Pacheco, presidente del consejo de administración del conglomerado.“Les dije que debíamos ir y hacer el trabajo preliminar para determinar las oportunidades de negocio”, dijo el representante de la corporación que opera en sectores de banca, construcción, seguros y desarrollo de infraestructura.
Inversores ven con optimismo a Venezuela
Empresas de Estados Unidos, Colombia y otros países envían ejecutivos a Venezuela para estudiar proyectos. Algunos incluso realizan inversiones iniciales atraídos por la perspectiva de reconstrucción del país.
“En Caracas, ahora se ven diferentes empresas y personas viajando para investigar, para ver dónde pueden invertir”, dijo José González, socio gerente de GCG Advisors, una firma de asesoría financiera con sede en Nueva York, quien estuvo recientemente en Caracas.
Por su parte, Charles Myers, presidente y fundador de Signum Global Advisors en Nueva York, mostró tanto optimismo que comenzó a planear un viaje a Caracas el año pasado porque estaba convencido de que el gobierno de Maduro estaba llegando a su fin por las presiones del presidente estadounidense, Donald Trump.
Ante esto, la semana pasada encabezó una delegación de 55 miembros provenientes de Estados Unidos, México, Brasil, Colombia, Oriente Medio y Europa. Estos se reunieron con la presidenta interina Delcy Rodríguez, funcionarios gubernamentales y ejecutivos venezolanos.
“Todos los participantes en el viaje quedaron muy impresionados por dos cosas: la estabilidad del gobierno y la estabilidad de la situación”, señaló Myers.
Al respecto, agregó: “Este es un país que, tras 27 años de represión económica, está avanzando a pasos agigantados para reactivar la economía y, como parte de ello, abrirse a la inversión extranjera”.
Estas empresas enfrentan los desafíos de un país que el director ejecutivo de Exxon, Darren Woods, calificó como “no apto para la inversión”. Además, para muchos, Venezuela sigue siendo un estado autoritario con un poder judicial politizado. A esto se suma que el gobierno tiene un historial de expropiaciones de empresas y los servicios de seguridad han detenido a ejecutivos y líderes sindicales.
Por el momento, restablecer la democracia en Venezuela es un objetivo a largo plazo. Mientras que la corrupción sigue siendo una realidad en el país.