El gobierno de Venezuela emitió un comunicado oficial este viernes en respaldo al régimen iraní, en medio de una ola de protestas masivas que ya cumplen cinco días consecutivos en Irán. Mientras la población iraní manifiesta por el colapso económico y la fuerte represión, la administración de Nicolás Maduro acusó directamente a Estados Unidos de provocar un conflicto con el objetivo de derrocar al ayatolá Alí Jamenei.
A través de la Cancillería, el gobierno venezolano expresó su «profunda preocupación» por lo que denomina «narrativas de confrontación» provenientes de Washington. En el texto, se manifiesta una «firme solidaridad» con el régimen de Teherán, omitiendo cualquier mención a las crecientes denuncias internacionales sobre violaciones de derechos humanos y el uso de la fuerza contra los civiles en las calles.
La narrativa oficial de Venezuela sostiene que las movilizaciones son parte de una supuesta «Guerra de Quinta Generación». Según el comunicado, Estados Unidos estaría utilizando plataformas digitales y herramientas tecnológicas para desestabilizar las instituciones iraníes y fomentar el caos interno, restándole legitimidad al descontento social expresado por los manifestantes.
Este pronunciamiento ocurre en un momento de máxima tensión geopolítica, luego de que Donald Trump advirtiera sobre una posible intervención si la represión contra los ciudadanos continúa. Con este respaldo, Venezuela reafirma su alianza estratégica con Irán, posicionándose nuevamente en contra de la política exterior estadounidense en el Medio Oriente.