El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció recientemente la destrucción de una «gran instalación» que presuntamente operaba como centro logístico para el tráfico de drogas. Según las declaraciones del mandatario, este complejo era utilizado para el despacho de embarcaciones cargadas de narcóticos, lo que representa un golpe directo a las estructuras de distribución en la región.
Aunque la Casa Blanca no ha emitido un comunicado oficial con detalles específicos sobre la ubicación exacta, el magnate republicano enfatizó que la operación se llevó a cabo hace pocos días. Este movimiento se enmarca en la agresiva campaña que Washington mantiene contra una supuesta red de narcotráfico internacional que, según su administración, tiene vínculos directos con Venezuela.
De confirmarse que la infraestructura se encontraba en suelo venezolano, este evento marcaría el primer ataque directo de las fuerzas estadounidenses contra territorio de ese país. Hasta el momento, las acciones militares se habían centrado principalmente en la interceptación de «narcolanchas» en aguas del Caribe y el Pacífico, resultando en importantes decomisos y bajas en altamar.
Este anuncio eleva nuevamente la tensión diplomática y militar en el continente, tras meses de amenazas de una posible intervención bajo el argumento de la lucha contra el crimen organizado. Mientras la comunidad internacional espera pruebas concretas del operativo, el gobierno de Nicolás Maduro se mantiene bajo el foco de las operaciones antinarcóticos de la potencia norteamericana.
