La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, recibió este martes 13 de enero, en el aeropuerto de Ciampino, en Roma, a los dos ciudadanos italianos excarcelados en Venezuela, el cooperante Alberto Trentini y el empresario Mario Burlò.
Según nota de Infobae, Meloni estaba acompañada del ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, y saludó a sus compatriotas en una sala del aeropuerto, mientras que, previamente –narra el portal “Versión Final”–, al pie de la escalerilla del vuelo de Estado enviado por el gobierno italiano, se encontraban la madre de Trentini y la mujer e hija de Burlò.
Meloni celebró este lunes 12 de enero la liberación de Trentini y de Burlò, que permanecían encarcelados en Caracas desde finales de 2024, en un video mensaje en el que subrayó que la puesta en libertad de estos dos italianos es fruto de un trabajo “discreto, pero eficaz”, llevado a cabo por el ejecutivo italiano, la red diplomática y los servicios de inteligencia.
Aunque todos los detenidos en Venezuela con pasaporte exclusivamente italiano ya han sido liberados, en las cárceles de Venezuela aún permanecen 42 italo-venezolanos, de los cuales 24 son considerados presos políticos, según manifestó ayer el ministro de Exteriores, quien aseguró que Italia continuará trabajando para lograr nuevas excarcelaciones.
Trentini, de 46 años, fue arrestado el 15 de noviembre de 2024 mientras viajaba entre Caracas y Guasdualito, en el estado de Apure, al sur de Venezuela, cuando trabajaba con la ONG Humanity & Inclusion, que se ocupa de personas con discapacidad.
Fue interceptado durante un control de carretera y, tras escanear su pasaporte, lo detuvieron y lo trasladaron a Caracas, donde permaneció recluido en la cárcel El Rodeo 1, la prisión para presos políticos, sin que se presentasen hasta ahora cargos contra él.
El empresario Burlò, de 52 años, viajó a Venezuela en 2024 para explorar nuevas oportunidades de negocio, y la última vez que llamó a casa fue el 9 de noviembre de 2024, tras lo cual su familia perdió contacto con él, hasta que, de alguna manera, lograron descubrir que se encontraba recluido en una prisión de Caracas.
El abogado del empresario, Maurizio Basile, explicó que, en la cárcel, le dijeron que estaba acusado de terrorismo, y que relató que, precisamente, en esa cárcel, pasó “una detención realmente dura” (RG).
