El mandatario socialista recordó la guerra de Irak de 2003, al asegurar que “desencadenó la mayor oleada de inseguridad desde la caída del muro de Berlín”
Captura de video de la declaración institucional este miércoles del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa. Foro: EFE/ Pool Moncloa
El presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, respondió este miércoles con un “no a la guerra” a las críticas de su homólogo estadounidense Donald Trump por no prestar sus bases aéreas para los ataques a Irán.A Beautiful Noise Neil Diamond Tickets on… View Show Schedule, Browse Seating Chart and Find Your Perfect Seats. >
“La posición del gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra“, dijo Sánchez en una declaración institucional en el palacio de la Moncloa en Madrid, al día siguiente de que Trump acusara a España de haberse comportado “de manera terrible” en esta crisis.The World’s Most Popular Elective Procedure,… Find Out If LASIK Is Right For You. Experience The Future Of Vision With Modern… >
Sánchez recurrió así al eslogan de las grandes manifestaciones que hubo en España contra la invasión de Irak en 2003, en la que el entonces Gobierno del conservador José María Aznar se alineó activamente con Estados Unidos.
“No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno”, añadió Sánchez.
Sin mencionar a Trump, Sánchez acusó a “los dirigentes que son incapaces” de “mejorar la vida de la gente” de usar el “humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos”.
Este enfrentamiento entre Sánchez y Estados Unidos se añade al que provocó la negativa española a gastar un 5% de su PIB en defensa, tal y como reclamaba Trump a los aliados de la OTAN, y al que mantuvo con Israel durante su ofensiva en Gaza.
El mandatario socialista, que se encuentra a un año de las elecciones generales, recordó la guerra de Irak de 2003, al asegurar que, lejos de conseguir sus propósitos, “desencadenó la mayor oleada de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del muro de Berlín”.
“La guerra de Irak generó un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado de precios de la energía”, evocó.
