El ministro de Exteriores de Panamá, Javier Martínez-Achá, informó que los petroleros con bandera panameña interceptados por la Guardia Costera de EE. UU. incurrieron en graves violaciones a la legislación marítima. Según las autoridades, los buques —entre ellos el ‘Bella 1’, vinculado a intereses iraníes— cambiaron sus nombres, presentaron tripulaciones con identidades falsas y desconectaron sus sistemas de localización para evadir controles mientras se dirigían a las costas de Venezuela.
Martínez-Achá defendió las acciones tomadas bajo el derecho marítimo internacional, señalando que el pabellón de Panamá no fue utilizado de manera responsable por estas embarcaciones. El operativo estadounidense contra el ‘Bella 1’ se suma a las recientes interceptaciones de los buques ‘Skipper’ y ‘Centuries’, en un contexto de bloqueo marítimo y sanciones de la OFAC contra empresas que presuntamente prestan apoyo tecnológico y financiero a la Guardia Revolucionaria de Irán.
A pesar de la intensidad de la incursión en aguas del Caribe, fuentes oficiales indican que las autoridades estadounidenses aún no han logrado el control total del buque ‘Bella 1’ y mantienen la persecución. Panamá reafirmó que continuará investigando estos incidentes y exigiendo el respeto estricto a sus leyes de navegación para evitar que su registro naval sea utilizado en actividades ilícitas o fuera de las costumbres del comercio global.
