Optimismo y ansias de cambio: las expectativas de los venezolanos tras la captura de Nicolás Maduro

A pesar de que la situación actual sigue siendo percibida como difícil por una gran parte de la población, el Índice de Expectativas (IE) muestra un optimismo sin precedentes

Fotografía archivo de Nicolás Maduro (2-i) y su esposa, Cilia Flores (d), cuando eran traslados al tribunal federal en Nueva York. | Foto: EFE/ Stringer

A inicios de 2026, Venezuela atraviesa un cambio profundo en su percepción pública y sus proyecciones a futuro. Según los datos más recientes del reporte Latam Pulse, una iniciativa conjunta de AtlasIntel y Bloomberg, la salida de escena de Nicolás Maduro ha disparado las expectativas positivas sobre el rumbo del país. Especialmente, esto se refleja en el ámbito económico y democrático.

A pesar de que la situación actual sigue siendo percibida como difícil por una gran parte de la población, el Índice de Expectativas (IE) muestra un optimismo sin precedentes. De hecho, 78% de los venezolanos cree que la situación económica del país mejorará en los próximos seis meses.

Esta confianza se extiende al ámbito personal, con 77% que espera una mejora en su situación familiar y 73% que prevé un mejor mercado laboral. Además, 57.7% de los encuestados planea realizar más compras de bienes duraderos en el corto plazo.

Percepción de mejora y libertades civiles

La comparación con la gestión anterior es clara: 51.5% de los ciudadanos considera que Venezuela está mejor ahora que cuando Maduro era presidente. Mientras tanto, solo 3.6% cree que la situación ha empeorado. Este sentimiento está estrechamente ligado a una percepción de mayor apertura; 52.1% percibe un aumento en las libertades civiles. Además, 60.3% siente que el país se está volviendo más democrático.

Otro dato relevante es la valoración del cambio en la geopolítica regional. Incluso 62.4% de los venezolanos califica como un «cambio positivo» el aumento de la influencia de Estados Unidos sobre el gobierno de Venezuela. Esto ocurre tras el arresto de Nicolás Maduro.

Desafíos persistentes bajo la gestión de Delcy Rodríguez

No obstante, el camino hacia la estabilidad no está exento de obstáculos. La actual presidenta, Delcy Rodríguez, enfrenta un panorama de opinión dividido, con 44.3% de desaprobación frente a 37% de aprobación. La evaluación general de su gobierno es mayoritariamente «regular» (34.7%) o «mala/muy mala» (33.5%).

Los problemas estructurales siguen encabezando la lista de preocupaciones de la ciudadanía. La corrupción es identificada por 56.7% como el principal problema del país. Luego, le sigue el debilitamiento de la democracia (36.5%) y la pobreza y falta de oportunidades (34.2%).

En cuanto a la imagen de figuras políticas, el panorama post-Maduro ha favorecido a líderes de oposición y figuras internacionales. Marco Rubio (+35pp), María Corina Machado (+28pp) y Donald Trump (+28pp) presentan los balances de imagen positiva más altos.

Por el contrario, figuras vinculadas al antiguo círculo de Maduro, como Diosdado Cabello (-50pp) y Jorge Rodríguez (-45pp), mantienen niveles críticos de rechazo.

Finalmente, el Índice de Riesgo Político para Venezuela se sitúa en 34 puntos, un nivel notablemente más bajo que otros países de la región como México (59) o Perú (54). Esto sugiere una percepción de mayor estabilidad institucional relativa en este nuevo periodo. El país parece haber dejado atrás los picos de incertidumbre extrema. Ahora, entra en una fase de reconstrucción de expectativas.

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