El gremio mantiene siempre expectativas sobre un aumento de salario, considerando que debería implementarse un ajuste junto con la firma del contrato colectivo que refleje mejoras significativas en sus condiciones laborales, especialmente después de seis años vencido, expresó el presidente el Colegio de Profesores, seccional Lara, Luis Arroyo.
La situación actual es crítica, y prueba de ello es el bono otorgado a principios de año. Este incentivo, destinado a motivar, tuvo un valor de apenas 12,54 bolívares, cantidad insuficiente incluso para comprar un caramelo. Lejos de cumplir su propósito, este monto genera más indignación que estímulo entre los trabajadores.
“Esto tiene que mejorar” -insiste Arroyo- el salario debe estar por encima del costo de básica y por lo minino cubrir la canasta alimentaria. Es insólito que actualmente el salario es menos de un dólar, fustigó.
Ante tan grave situación, se espera que las autoridades educativas, el Gobierno nacional realmente debe actualizar inmediatamente el salario, firmar la contratación colectiva porque sin un salario que cubra las necesidades elementales y sin salario social, la seguridad social prácticamente desapareció. Si no se atiende la crisis económica que afecta a los educadores, así como los problemas relacionados con la infraestructura y los comedores escolares, podríamos encaminarnos hacia un colapso educativo, advierte.
Instituciones educativas
En cuanto a las instituciones educativas, Arroyo señala que durante el período decembrino no se realizó un mantenimiento y presentan un mayor deterioro, sumado a la falta de mobiliario y papelería, así como a la precariedad de los servicios públicos.
Esta situación resulta alarmante, ya que la educación debe ser una prioridad esencial. Es imprescindible atender el sector educativo como un pilar fundamental para cualquier nación, recalca.
Reitera que la educación se encuentra en una situación crítica, similar a estar en terapia intensiva, y requiere con urgencia la intervención del Estado. Como parte de su rol docente, el Estado tiene la responsabilidad y la capacidad de intervenir para mitigar esta situación, ya que la problemática es realmente grave, afirma.
De lo contrario, estaríamos en riesgo de perder la educación como un pilar fundamental para el crecimiento y desarrollo de cualquier sociedad. No se trata aquí de inclinaciones políticas o partidarias, sino de reconocer que, sin importar el sistema, siempre se requiere una educación sólida para impulsar al país hacia adelante, sentenció.
“Horario especial”
Igualmente, dijo, es preocupante que, en medio de la grave crisis económica, se exija a los docentes, así como al personal obrero y administrativo, asistir a las instituciones educativas de lunes a viernes en horario completo. Esto ocurre mientras muchos trabajadores de la educación aún mantienen el horario «especial» o «mosaico», como lo denominó la exministra de Educación Yelitze Santaella. En este esquema, algunos trabajan dos días y otros tres, alternándose la siguiente semana. Durante ese tiempo libre, muchos realizan otras actividades para generar ingresos adicionales que les permita sostener a la familia. AC
