La Vinotinto se encuentra en un momento crucial de las eliminatorias sudamericanas rumbo al Campeonato Mundial de Fútbol 2026, se lee en el portal “Meridiano”.
Actualmente, ocupa la séptima posición, con 18 puntos, lo que le permite mantener el puesto de repechaje, a falta de solo dos jornadas.
Sin embargo, esta posición privilegiada no es fruto de un rendimiento consistente, sino de su gran desempeño como local en el Estadio Monumental, de Maturín, porque, fuera de casa, la realidad es muy diferente, y es precisamente este pobre récord como visitante el que tiene a la selección venezolana en la cuerda floja.
El contraste entre el rendimiento de la Vinotinto en casa y fuera de ella es alarmante. En Maturín, los criollos han logrado crear hasta ahora una verdadera fortaleza, con el apoyo incondicional de su afición, y con una adaptación óptima a las condiciones del campo.
Lamentablemente, esta notable capacidad para ganar como local no se ha replicado cuando les ha tocado jugar en territorio ajeno.
De hecho, el desempeño como visitante es, sin duda, el gran problema de la Vinotinto en estas eliminatorias.
Dos puntos como visitante
Los números hablan por sí solos, y reflejan la gravedad de la situación.
En lo que va de estas eliminatorias sudamericanas, Venezuela registra un balance de seis derrotas y apenas dos empates como visitante. Esto significa que, hasta ahora, no ha logrado conseguir ni una sola victoria fuera de su recinto.
Este historial es una muy pesada losa que arrastra el equipo, y que lo obliga a ser casi perfecto en casa para compensar la sangría de puntos cuando sale de su zona de confort.
La incapacidad para sumar de a tres como visitante limita enormemente las posibilidades de la selección, y añade una presión adicional en cada partido disputado en territorio ajeno.
Sin dudas, la mejora en el rendimiento como visitante es una asignatura pendiente y crucial para la Vinotinto si realmente aspira a jugar en el Mundial de 2026.
No basta con ser fuertes en casa. Para competir en la élite del fútbol sudamericano y global, la selección debe demostrar que puede sumar puntos en cualquier escenario, independientemente de la cancha o el público (RG).
